Es habitual que los pacientes con problemas de alcoholismo, sus familiares y la sociedad en general desconozcan cuál es la diferencia entre una persona alcohólica y otra que también consume pero no lo es, llegando muchas veces a preguntarse si todas las personas que consumen alcohol con cierta frecuencia son alcohólicas. La respuesta es NO.

El consumo de alcohol es una práctica muy extendida que está presente en diversos eventos de carácter social y forma parte de nuestra cultura. Dentro de ello, existen personas que beben alcohol con mayor frecuencia, hay personas que espacian más el tiempo de cada consumo, otros que ingieren mayores cantidades, otros que son más tolerantes, otros que son menos tolerantes, etc. Es decir, dentro de lo extendido que está el consumo de alcohol existen patrones de consumo diferentes.

Hay una idea muy extendida sobre el consumo de alcohol que no es real, asociada a que las personas que presentan alcoholismo son aquellas que beben con mayor frecuencia, sin embargo, en un grupo de amigos puede que los que más beban llegue un día en el que no lo vuelvan a hacer y no tengan más consecuencias, y aquellos que beban menos no puedan dejarlo, cuando tienen la intención de hacerlo. Esto se debe al gran desconocimiento que existe con respecto a lo que es adicción o lo que no lo es.

No es necesario estar ebrio cada día para ser alcohólico, y esto es algo que no se conoce generalmente.

Es importante recordar que, como se expuso en el blog con anterioridad, desde el primer momento en que se empieza a beber alcohol genera efectos negativos en la persona y, sobre todo, en la salud. Existe intoxicación por alcohol desde que se consume la primera gota de alcohol.


¿Por qué hay tanta gente que consume alcohol y no todo el mundo es alcohólico?

La adicción al alcohol es una enfermedad primaria y crónica, que afecta al funcionamiento y la estructura del cerebro (concretamente al sistema dopaminérgico del cerebro). Para desarrollar adicción al alcohol se tienen que dar diversos factores, incluyendo una predisposición genética, factores asociados a la personalidad, al manejo de las emociones, el entorno o que se dé la oportunidad, entre otros.

Por ello, el alcoholismo no se basa en la frecuencia con la que se bebe, sino en la dificultad para parar una vez que se inicia la ingesta de alcohol o para mantenerse abstemio a largo plazo, debido a la presencia de la enfermedad en el individuo.

La enfermedad de la adicción se caracteriza por una pérdida de control en el individuo con respecto al consumo de alcohol, y lo más importante, un adicto al alcohol no es capaz de parar de beber a pesar de las consecuencias negativas que esté experimentando en su vida debido al consumo de alcohol (pérdida de pareja, problemas familiares, dificultades o pérdida del empleo, problemas de salud física asociados, etc.).

Aunque el consumo sea puntual, la adicción al alcohol impide que la persona pueda no volver a hacerlo cuando tiene la intención de no volver a beber. No admite tener un problema, a pesar de observar que no puede parar de beber por si mismo, y de las consecuencias negativas, normalmente pondrá excusas y responsabilizará a otros o a las circunstancias de su consumo.


No es la cantidad de alcohol ingerida, sino la enfermedad que la persona presenta

Por todo ello, si una persona no cuenta con todos los factores necesarios para desarrollar la adicción no lo hará, y si bebe en exceso o con demasiada frecuencia llegará un momento en el que se planteará dejarlo y lo hará. A diferencia de lo que ocurre con un adicto, quien irá incrementando el consumo o la frecuencia de este paulatinamente y las consecuencias negativas no serán suficientes para parar.

Además, cabe reseñar que el consumo de alcohol en un adicto tiene el objetivo de cambiar su estado de ánimo o evadirse de situaciones / emociones que no sabe gestionar adecuadamente.

No todas las personas que beben mucho alcohol son alcohólicas, aunque podrían ser dependientes.

¿Todas las personas que consumen alcohol son alcohólicas?


¿Una persona puede ser dependiente del alcohol, pero no adicta al alcohol?

Sí. Si bien es cierto que el alcohol es una sustancia que genera dependencia muy fácilmente, es importante conocer que adicción y dependencia no es lo mismo.

Una persona dependiente no tiene una enfermedad crónica, sino que se trata de una habituación física y psicológica en lo que respecta al consumo de alcohol. Habitualmente la persona puede ir incrementando la frecuencia y la cantidad de consumo de alcohol (debido al efecto de la tolerancia: necesidad de incrementar paulatinamente el consumo de alcohol para conseguir el mismo efecto que al principio), sin embargo, cuando comienza a percibir consecuencias negativas en su entorno y en sí mismo decide abandonar el consumo.

Por tanto, una persona puede ser dependiente en un momento dado, pero no adicta, puesto que la adicción es una enfermedad crónica que hace que la persona no pueda parar el consumo a pesar de las consecuencias negativas ocasionadas.


Tratamiento

Al dejar de consumir alcohol de manera frecuente, independientemente de si la persona es adicta o dependiente, es importante que se realice el periodo de desintoxicación con profesionales expertos en ello. La abstinencia asociada al consumo de alcohol puede ser de riesgo si se realiza por cuenta propia sin supervisión, ya que entraña peligros para la salud, incluso pudiendo causar la muerte (delirium tremens).

Una vez que el proceso de desintoxicación se ha realizado adecuadamente con un seguimiento de profesionales, se debe ajustar un tratamiento igualmente específico tanto si se trata de adicción o de dependencia.

Los objetivos terapéuticos que se establecerán serán diferentes, así como la duración del tratamiento, pero para poder mantener una abstinencia duradera y que el paciente recupere la calidad y el bienestar de su vida debe llevarse a cabo mediante un equipo especialista en el tratamiento de adicciones.

En Centro Acción contamos con un equipo multidisciplinar que trabaja de manera integral para el tratamiento de los problemas con la bebida, diferenciando si se trata de una dependencia o adicción. Evaluaremos tu caso de manera gratuita y te aportaremos información sobre el tratamiento que mejor se adecúa a tu caso y a tus necesidades.

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