Descubre la importancia de saber si la adicción es una enfermedad o un vicio y toma conciencia de la necesidad de contar con apoyo especializado.

Hace años, una adicción se entendía como una conducta realizada voluntariamente por el individuo con el objetivo de experimentar placer o bienestar. Ante esta concepción, los adictos eran considerados a nivel social como “personas viciosas” “o “personas sin moralidad”, es decir, el adicto podía controlar el consumo, pero no lo hacía porque no quería.

Sin embargo, en el año 1981, la OMS definía el término “drogodependencia” como un síndrome biopsicosocial que se refleja mediante un patrón conductual en el que se da una clara prioridad al consumo de una sustancia psicoactiva frente a otro tipo de acciones.

Por lo tanto, la adicción es una enfermedad de carácter crónico y recidivante del cerebro, cuya manifestación más evidente es la búsqueda y necesidad de consumo compulsivo de la sustancia o la repetición continua de la conducta problema, pese a las consecuencias negativas que genera en la vida del adicto.

Los cambios que se establecen en la estructura y el funcionamiento del cerebro es lo que determina que un trastorno adictivo es una enfermedad cerebral.

¿Qué sucede en la actualidad?

Si bien en la actualidad, la información a este respecto es más abundante, se puede observar que aún quedan ciertos resquebrajos de aquella concepción social que se le otorgaba al adicto. Sigue existiendo estigmatización relacionada con este trastorno y en ocasiones, el prejuicio de que son personas de “dudosa reputación” o que pueden abandonar el consumo simplemente con “fuerza de voluntad”, como si se tratara de un problema de vicio.

Este hecho se acompaña de ciertas creencias o consignas que anuncian como “curar” o “eliminar la adicción”, que se contraponen a la evidencia científica, que apunta a que la adicción es una enfermedad crónica y no se cura, pero tiene una recuperación posible. En este sentido, para tratar la adicción se requiere un programa de tratamiento que sea integral y multidisciplinar.

Entendiendo esto, un adicto es una persona que padece una enfermedad de la que no es culpable, como tampoco lo son otras personas que sufren diferentes patologías crónicas.

¿Qué ocurre en el cerebro de un adicto para que la adicción sea considerada una enfermedad y no un vicio?

El núcleo Accumbens es una parte del cerebro en la que se encuentra el circuito de recompensa. La adicción afecta al sistema de recompensa del cerebro generando un exceso de dopamina en este circuito. La dopamina es un neurotransmisor del cerebro cuyas funciones son la regulación de las emociones, la motivación, el movimiento y los sentimientos de placer. Esta sobreestimulación del sistema de recompensa produce bienestar, placer o euforia en el individuo, reforzando la repetición de la conducta.

El consumo de la sustancia o la realización de la conducta compulsiva genera una liberación de dopamina mucho mayor de la que se genera con reforzadores naturales como, por ejemplo, la comida o tener sexo. Del mismo modo, la duración de los efectos es más prolongado en el tiempo. Puesto que no existe un reforzador natural que genere un efecto de gratificación tan potente, el efecto ocasionado por la sustancia o conducta adictiva motiva al consumo de manera constante.

Cuando el consumo es habitual, el cerebro comienza a producir menores niveles de dopamina debido a la sobreestimulación que se ha producido durante este tiempo. Ante esto la persona ve mermada su capacidad para sentir cualquier tipo de placer en su vida, es decir, va a tener dificultades para disfrutar de actividades que antes le generaban bienestar y satisfacción. Por ello, presentan síntomas depresivos como apatía o anhedonia (incapacidad para experimentar placer) y perciben que su vida sin la sustancia o sin la emisión de la conducta problema es ciertamente poco placentera.

Adicción, ¿enfermedad o vicio?

El cerebro ilustrado en la parte derecha es el cerebro de una persona adicta, se puede observar como existe un descenso considerable de los niveles de dopamina a diferencia del cerebro no adicto, que presenta unos niveles de dopamina normales, representados en color rojo.

La adicción deriva en tolerancia a la sustancia y pérdida de autocontrol

La vida del adicto queda sumida en el consumo asiduo de la sustancia o la realización de la conducta compulsiva para mantener niveles de dopamina adecuados y poder sentir gratificación y placer. Dicho bucle fomenta la aparición de lo que se conoce con el nombre de tolerancia, lo cual quiere decir que para experimentar el mismo efecto inicial de la sustancia el adicto precisa de cantidades mayores con el paso del tiempo.

Finalmente, es importante destacar que la adicción produce una pérdida de autocontrol y afecta a la toma de decisiones, mermando la capacidad del adicto para inhibir el impulso de consumo. Por todo ello, teniendo en cuenta la gran intensidad con la que aparece el deseo de consumir tras un periodo relativamente largo de consumo, existe una elevada dificultad e imposibilidad en el adicto para detener la compulsión.


La adicción no es un vicio: es una enfermedad crónica que requiere ayuda especializada

Teniendo en cuenta todo lo expuesto previamente, la adicción necesita ser tratada por un equipo de profesionales altamente cualificados y especializados en el tratamiento de adicciones. La adicción como cualquier otra enfermedad crónica se puede controlar, pero no por uno mismo ni mediante “fuerza de voluntad”, sino a través de la ayuda de las personas adecuadas.

No dudes en ponerte en contacto con nuestro Centro de Tratamiento en Madrid, te ofrecemos diversas modalidades de tratamiento que se ajusten a tu caso de manera personalizada. Da el paso que te permitirá recuperar tu vida y volver a sentir bienestar sin necesidad de emitir una conducta compulsiva o de consumir sustancias.

Te invitamos a compartir este artículo con tus seres queridos para que entiendan por qué la adicción es una enfermedad y no un vicio, de forma que a partir de ahí puedan tomar las mejores decisiones posibles en caso de que alguna vez tengan que afrontar una situación de adicción en su vida o entorno.

Entrada actualizada. Primera versión fue publicada el 16/06/2018.

Centro Acción | Contacta ahora

Privacidad

5 + 9 =

91 057 72 02 / 683 767 899

info@centroaccion.es

Calle Salustiano Olózaga, 14, 1º Izquierda, 28001, Madrid

De lunes a viernes: 10:00 - 14:00 y 16:30 - 21:30