¿Quién no se ha preguntado alguna vez por la sensación qué producirán las drogas y / o se ha visto tentado a probarlas? ¿A quién no le llama la atención que algunas personas pierdan el control y se hagan adictas, mientras otras no?

Es cierto que muchas personas han estado en entornos en los que se ha consumido algún tipo de sustancia, otra cosa es que hayan consumido la sustancia. Las sustancias legales como el alcohol, las benzodiacepinas o el tabaco también son drogas.

Cabe reseñar que el alcohol es una sustancia con un alto poder adictivo y las benzodiacepinas deben estar supervisadas por un médico psiquiatra para realizar cualquier cambio / modificación en la pauta, pues de lo contrario pueden entrañar un gran riesgo para la salud, así como riesgo de generar dependencia o adicción.


¿Cómo se llega a la pérdida de control cuando se consumen drogas?

Durante la adolescencia o primeros años de la juventud, los jóvenes presentan mayor riesgo en lo que se refiere al uso de drogas. Están los que nunca las han probado, los que las han probado una vez y no han vuelto a hacerlo, y los que después de probarla una vez, repitieron.

Con el simple hecho de probar las drogas, de forma inconsciente, se está asumiendo un riesgo. Se está asumiendo el riesgo de que la sustancia le genere bienestar al consumidor y desee repetir. Cuando se repite de forma asidua se puede crear el hábito de consumo, lo cual puede dar lugar a un dependencia de la sustancia.

Es importante reseñar que el hecho de ser dependiente de una sustancia (habituación al consumo) no quiere decir que la persona sea adicta. La adicción es una enfermedad primaria y crónica del cerebro, que, para su desarrollo requiere de una serie de factores de diversa índole, no sólo el consumo de la sustancia. La característica principal de la adicción es que el adicto no puede parar de consumir a pesar de todas las consecuencias negativas que aparecen en todas las áreas importantes de su vida (social, laboral, familiar, personal, etc.)

Niveles de consumo de una sustancia:

Uso: son aquellas personas que consumen de vez en cuando, en momentos puntuales.

Abuso: el consumo es mucho más frecuente y, lo más probable es que se genere una dependencia. Ante las consecuencias negativas ocasionadas por el consumo, se plantean detenerlo.

Adicción: es una enfermedad primaria catalogada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), para la cual existe, entre otras cosas, una predisposición genética. En el caso de desarrollar la enfermedad de la adicción, será imposible que el individuo abandone el consumo de drogas por sí mismo, a pesar de las consecuencias negativas que pudiese vivir. Será necesario, como en cualquier otra enfermedad, un tratamiento especializado, con profesionales en este campo.


Adicción = pérdida de control

Se puede decir que una persona que presenta una adicción ha perdido el control ante las drogas o en caso de tratarse de la emisión de una conducta, ante la realización de dicha conducta (juego, comida, compras, etc.).

La adicción como se ha mencionado en repetidas ocasiones es una enfermedad, y una vez iniciado el consumo el individuo no tendrá voluntad y no podrá detenerlo hasta que no exista posibilidad alguna de seguir consumiendo. El adicto tendrá momentos de conciencia en los que querrá detener tanto su propio sufrimiento como el de las personas de su entorno, querrá abandonar el consumo e intentará hacerlo, pero al poco tiempo, es probable que recaiga.

El hecho de observar que no puede parar de consumir pese a su deseo de dejar de hacerlo hará que el adicto sienta una gran frustración, así como una disminución de su autoestima. Además, el sentimiento de culpa comenzará a hacerse presente en su vida, especialmente marcado tras cada nuevo consumo.

Pérdida de control ante las drogas = adicción


¿Cómo maneja el adicto los sentimientos negativos ocasionados por la pérdida de control?

La ausencia de control y el deseo de parar el consumo del adicto dará lugar a múltiples emociones negativas hacia sí mismo y hacia el entorno, apareciendo actitudes comos las siguientes:

Proyección de la culpa de sus consumos fuera de él; eludiendo la responsabilidad y dándosela a cualquier otra persona / circunstancia. De esta forma, hará suyo el argumento de “consumo por culpa de…” y que “si fulanito no hiciese eso, yo no consumiría”. A través de la proyección evita reconocer que ha perdido el control ante su adicción; evita reconocer que el solo no puede.

Justificación del consumo, “consumo por culpa de…”, es decir, poniendo la responsabilidad de estos fuera de él.

Manipulación a su entorno tratando de evitar las consecuencias de sus consumos y los posibles límites que le dificulten un nuevo consumo.

• La deshonestidad, de forma inevitable, estará también presente. El adicto no dirá la verdad en lo referente a sus consumos ya que, de hacerlo, se cerrará la puerta a posibles nuevos consumos.

Los adictos son, en su mayoría, personas con valores positivos, inteligentes y sensibles. Todo cambia, eso sí, cuando pierden el control y están en consumo activo.

En esos momentos, y debido a que la adicción es una enfermedad que afecta a la química del cerebro, anteponen sus consumos a cualquier otra cosa. Anteponen sus consumos a ellos mismos, a sus familias, a su integridad física, a sus empleos y a su libertad.


Retoma el control de tu vida, recuperarse de la adicción es posible

No olvides que la enfermedad de la adicción se puede detener y puedes volver a recuperar el control y ser feliz sin el consumo de ninguna sustancia ni la realización de ninguna conducta adictiva. Llámanos y te daremos una cita gratuita y sin compromiso para evaluar tu caso de manera personalizada.

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