En este post explicamos qué es el delirium tremens, su relación con la abstinencia del consumo de alcohol, sus diferentes fases, y cómo prevenirlo o tratarlo.

El consumo de alcohol está socialmente aceptado y muy asentado en nuestra sociedad, además de ser característico igualmente su consumo en otras culturas del mundo. Sin embargo, hay que tener especial cuidado porque el consumo de alcohol puede generar una dependencia o incluso, una adicción.

Durante muchos años se han estudiado los daños que puede llegar a producir el consumo de alcohol descubriendo que, además de producir consecuencias sociales, familiares y personales, puede tener otras de carácter fisiológico tan graves como el delirium tremens.

¿Cómo funciona la abstinencia del consumo de alcohol?

El delirium tremens es un problema de carácter orgánico que aparece durante la abstinencia del consumo de alcohol.

Cuando una persona consume alcohol de manera frecuente y se ha generado una habituación fisiológica y una adaptación cerebral al consumo, es decir una dependencia al alcohol, por lo que al retirar el consumo de manera abrupta puede aparecer un cuadro de delirium tremens.

Los síntomas característicos de la abstinencia suelen ser opuestos a los que provoca el consumo de la sustancia. En el caso del alcohol, al ser una sustancia depresora, dará lugar a una sintomatología más tendente a la excitación, destacando temblores, debilidad, dolor de cabeza, náuseas y vómitos, sudoración, cambios en la frecuencia cardíaca, ansiedad, irritabilidad, alteraciones en el estado de ánimo y en los casos más graves delirium tremens.

Estas reacciones físicas o psicológicas se manifiestan durante un periodo de tiempo acotado, pudiendo llegar a durar varias semanas.

¿Qué es el Delirium Tremens?

El delirium tremens es un cuadro confusional agudo secundario que aparece ante la privación del consumo de alcohol en aquellas personas que han desarrollado una dependencia o adicción al alcohol. Es la manifestación más grave del síndrome de abstinencia provocado por el alcohol.

Normalmente, ocurre entre los dos o cuatro días después del cese del consumo de alcohol en una persona que tenga dependencia o adicción al alcohol, aunque la ingesta habitual de alcohol para desarrollarlo es variable.

Según el DSM-V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría), el delirium por abstinencia de alcohol se define por la alteración de la conciencia con reducción de la capacidad para centrar, mantener o dirigir la atención. Y por un cambio en las funciones cognoscitivas (memoria, desorientación, alteración del lenguaje) o presencia de una alteración perceptiva.

Síntomas del delirium tremens

Se caracteriza por la obnubilación de la conciencia en diferentes grados, perturbación de la orientación, paranoia, ilusiones, delirios, labilidad emocional, estupor, alucinaciones (sobre todo visuales) y un estado hiperactivo con temblores, sobre todo de manos. Puede llegar a darse en algunos casos convulsiones.

Es un síndrome que pone en peligro la vida del individuo, llegando a causar la muerte en el 20% de los casos si no reciben atención médica.

Hay que tener especial cuidado ya que estos síntomas son característicos del delirium tremens, pero también pueden ser causados por un traumatismo, una infección o una enfermedad en personas con antecedentes de consumo de alcohol moderado.

Fases del delirium tremens

En la primera fase comienza el temblor de manos, inquietud, ansiedad, insomnio, náuseas y sudoración, produciendo un incremento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial. En la mayoría de los casos remite en 24 o 48 horas.

La segunda fase se da una vez han pasado 24 horas y, además de incrementar los síntomas anteriores, el temblor se vuelve muy intenso, impidiendo cualquier acción manual con dificultad para la marcha e inquietud psicomotriz. Pueden incluso aparecer crisis epilépticas.

Por último, la tercera fase, a la cual sólo suelen llegar el 5% de los cuadros de abstinencia, se suele presentar a partir de las 72 horas desde el último consumo. Se caracteriza por alucinaciones, sobre todo visuales, con importante repercusión afectiva, intensa angustia y agitación psicomotriz importante.

La sintomatología puede ser fluctuante, normalmente empeorando por las noches y, aunque las alucinaciones son muy características, no son imprescindibles para establecer el diagnóstico.

Evaluación y tratamiento

Inicialmente, se debe valorar el nivel de gravedad en el que se encuentra la persona para establecer un tratamiento y posterior seguimiento adecuado. Habrá que determinar la cantidad de alcohol ingerida habitualmente, el tiempo de abstinencia y los antecedentes de delirium tremens, por si hubiera riesgo de que se repita.

El tratamiento se basará en una serie de medidas generales de soporte que variarán según la gravedad de la persona además de un tratamiento farmacológico para paliar los síntomas de la abstinencia y prevenir la aparición de otras complicaciones.

En la primera fase se puede llevar a cabo un tratamiento farmacológico con benzodiazepinas y un tratamiento ambulatorio, si cuenta con apoyo familiar. Si el paciente se encuentra en la segunda fase, se estabilizará como en la fase anterior, pero con observación hospitalaria. Por último, la tercera fase requiere de ingreso hospitalario y cuidados intensivos. Debe mantenerse al paciente en un ambiente bien iluminado, tranquilo y con escasos estímulos sensoriales, pudiendo en algunos casos, llegar a la contención mecánica.

En Centro Acción contamos con una Unidad especializada para el tratamiento de este tipo de síntomas de abstinencia, aunando un medio protegido junto con profesionales médicos que cuidarán de ti o de tu familiar en situaciones de este tipo.

Prevención de delirium tremens

El delirium tremens es un cuadro sintomático que puede llegar a afectar a muchas personas y que genera graves consecuencias para la persona que lo presenta. Se ha de llevar un control de la abstinencia del alcohol, para prevenir o tratar de manera inmediata la aparición de delirium tremens, ya que puede llegar a ser mortal. Detectar los primeros signos puede llegar a ser primordial.

Para ello, una vez detectados los casos de adicción al alcohol que se quiera lograr la abstinencia completa, se deberá instaurar un tratamiento integral con un equipo multidisciplinar que salvaguarde no sólo la abstinencia sino la seguridad del paciente durante este proceso.

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