Conoce cuáles son los mecanismos de autoengaño en el alcohólico para hacerle frente a esta adicción de un modo más eficaz.

La adicción al alcohol es una enfermedad que afecta al funcionamiento y la estructura del cerebro, concretamente a su sistema dopaminérgico. Además de existir esta disfuncionalidad a nivel cerebral, también existen otras dificultades que obstaculizan que el adicto pida ayuda.

La enfermedad de la adicción implica autoengaño, es decir, de manera involuntaria el adicto presenta una falsa percepción de control con respecto al consumo, justifica el consumo cuando se le hace ver que puede estar teniendo un problema o se le evidencia la no normalidad de este, minimiza el daño que le causa, etc.

Todo ello forma parte de la propia enfermedad, es parte de la negación que el adicto al alcohol mantiene; ya que la negación en sí misma conforma un síntoma de la enfermedad.

El autoengaño en el alcohólico se ve reflejado en que continúa consumiendo alcohol a pesar de las consecuencias negativas que aparecen en su entorno. A pesar del deterioro que el consumo de alcohol está generando en su vida, el adicto percibe una realidad en la que “no es para tanto”, “cuando quiera lo dejo” o “todo el mundo bebe”.

Al entorno más cercano del adicto al alcohol todo esto le llega en forma de manipulación, aunque el adicto también llega a creerse sus propias mentiras con respecto al consumo de alcohol.

¿En qué consiste el autoengaño en el alcohólico?

Cuando una persona ha perdido el control sobre el consumo de una sustancia o la realización de una conducta compulsiva vive en una realidad distorsionada en la que se autoengaña para mantener el consumo.

Estos autoengaños no son fáciles de identificar por parte de la persona que consume, ya que los ha mantenido durante todo el tiempo que lleva consumiendo, por lo que suelen ser pensamientos muy arraigados.

Del mismo modo, cuanto mayores son las consecuencias negativas, más potente será el convencimiento que el adicto tenga sobre su propio autoengaño, ya que esto le servirá para mantener el consumo. De no ser así, las consecuencias negativas serían el motor que facilitaría el cese del consumo, no siendo así en un adicto.

En el caso de la adicción al alcohol, funciona de la misma manera, el consumo de alcohol se mantiene a pesar de las consecuencias negativas porque la distorsión del individuo sobre la realidad del consumo es tal, que valora más pros que contras para seguir manteniéndolo (autoengaño).

Por todo ello, al iniciar un tratamiento, el adicto al alcohol debe comenzar a reconocer sus propios autoengaños, no siendo esto una tarea fácil, pues para él, lo que percibe es real y no considera en absoluto que se esté engañando para seguir consumiendo, sino que tiene razones de peso para continuar haciéndolo.

Algunos ejemplos de autoengaño en el alcohólico:

Falsa percepción de control sobre el consumo: “Yo consumo cuando quiero, si no quiero no consumo”, “He estado varios meses / semanas / días sin consumir y he vuelto porque me gusta”.

Mi familia considera que yo tengo un problema: “Yo no tengo ningún problema, son mis familiares los que tienen un problema y los que necesitan tratamiento”.

• Buscar ejemplos en otras personas para justificar y minimizar su consumo: “en mi pueblo todo el mundo bebe, y muchos beben más que yo”, “yo no me pincho”, “yo no estoy tirado en la calle”.

Creencia de que se puede abandonar el consumo solo, sin ayuda: “siempre he conseguido todo lo que me he propuesto, voy a salir de esto solo, no necesito ayuda”.

Justificarse: “los problemas en el trabajo no tienen nada que ver con el alcohol, es que mi jefe me tiene manía”.

Externalizar la culpa y la responsabilidad: “si mi mujer fuese más amable yo no consumiría alcohol”. Esto está muy relacionado con esperar un cambio en los demás para cambiar, sin ser consciente de que la responsabilidad está en su conducta de consumo de alcohol.

Todas estas formas de autoconvencimiento para continuar bebiendo son maneras en las que la adicción se manifiesta, y que tras abandonar el consumo pueden seguir apareciendo (“Si me bebo una cerveza sin alcohol no pasará nada”, “si voy al bar no me afectará”, “ya controlo, si bebo otra vez no me volverá a pasar”, “solo fue esa vez porque tenía muchos problemas”).

Estas distorsiones están presentes tanto cuando la persona no quiere dejar de consumir alcohol, como cuando aparece una recaída tras haber abandonado el consumo.

Relación entre el autoengaño en el alcohólico y las recaídas

¿Cómo afecta el autoengaño en el alcohólico al proceso de recuperación?

Como habitualmente se ha expuesto, la adicción es una enfermedad primaria y de carácter crónico, basada en una pérdida de control, con respecto al consumo de una sustancia; en el caso del alcohol con respecto al consumo de alcohol. Además, la persona no puede dejar de beber a pesar de las consecuencias negativas.

Cuando una persona inicia un proceso de recuperación y para el consumo de alcohol, el problema no se ha resuelto. Si fuera así, con mantenerse aislado en un entorno durante un tiempo y no beber, sería suficiente; sin embargo, la enfermedad no es sólo beber, sino que se sigue manifestando aunque la sustancia no se esté consumiendo.

El autoengaño en el alcohólico está muy relacionado con las recaídas, ya que el adicto al alcohol se autoconvence sobre un control que no tiene, y niega una enfermedad que va mucho más allá de estar sin beber durante varios meses.

Durante el proceso de recuperación también aparecen estos autoengaños, pudiendo hacer que el adicto al alcohol justifique el consumo: “si estuviera consumiendo en esta situación me sentiría mejor”, “quizá los profesionales están exagerando al decir que tengo una enfermedad cuando sólo fue una mala racha bebiendo”, “¿realmente todo este proceso merece la pena?”, etc.

Si estos pensamientos no se cuestionan y toman mayor importancia, pueden hacer que el adicto al alcohol comience a elaborar una justificación mayor, basada en una falsa percepción de control que de lugar a una recaída.

Tratamiento en Centro Acción

En Centro Acción realizamos terapias encaminadas a promover la abstinencia de los pacientes alcohólicos no sólo a corto plazo, sino también a medio y largo plazo. Durante todo el proceso facilitamos que nuestros pacientes identifiquen sus propios autoengaños, y así se mantengan alejados de posibles recaídas, promoviendo siempre la recuperación y los beneficios de la misma.

Te invitamos a compartir este artículo para ayudar a que otras personas conozcan mejor cómo funciona el autoengaño en el alcohólico.

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