Conoce las principales drogas que generan agresividad y cómo afectan al funcionamiento del cerebro, las emociones, el pensamiento y la conducta.

El consumo de drogas genera alteraciones en el organismo, pero también en la conducta, en las emociones, así como en el pensamiento de la persona que consume.

Para poder entender cómo el alcohol y otras drogas influyen en la agresividad, es importante considerar cómo afecta al funcionamiento del cerebro.

El consumo de alcohol u otras drogas generan una alteración en el funcionamiento de la corteza prefrontal, siendo una parte del cerebro que desempeña un papel importante en la regulación del comportamiento y en la toma de decisiones.

Bajo los efectos de una droga una persona tiende a tomar decisiones equivocadas debido a que reaccionará con una emocionalidad desbordante ante situaciones en las que si no estuviese intoxicada respondería de forma más racional.

Del mismo modo, el consumo de alcohol u otras drogas hace que las personas tengan en menor consideración las posibles consecuencias de sus actos.

Drogas que generan agresividad: conoce las más habituales

Cocaína

Origina alteraciones en los neurotransmisores y en los receptores, lo que tiene una grave repercusión en el funcionamiento cognitivo. Los neurotransmisores afectados son la dopamina, la noradrenalina y la serotonina, cuyas concentraciones aumentan en el espacio sináptico tras el consumo.

El aumento de los niveles de dopamina produce una estimulación continua de las neuronas receptoras dando lugar a la aparición de euforia, autoconfianza, egocentrismo y megalomanía.

El aumento de noradrenalina explica los cambios fisiológicos que ponen al individuo en situación de tensión o alerta.

El incremento de serotonina deriva en un aumento de bienestar emocional.

El estado anímico que genera la cocaína está relacionado con la aparición de comportamientos agresivos, siendo una de las drogas que generan agresividad.

Una característica de la cocaína es la rapidez con la que es metabolizada por el organismo, por lo que para mantener las sensaciones positivas el consumidor podría realizar ingestas abusivas.

Este tipo de reacción anómala en una persona que se siente en extremo poderosa y que a la vez sufre una alteración de su capacidad de raciocinio, puede incluso originar un brote psicótico en el que el consumidor pierde el sentido de la realidad y sufre alucinaciones auditivas, pudiendo aparecer una conducta peligrosamente violenta.

Además de los efectos fisiológicos de esta sustancia en el cerebro, su consumo crónico también afecta a la anatomía de estructuras como la amígdala y la corteza prefrontal, siendo áreas cerebrales íntimamente relacionadas con las conductas agresivas.

Drogas de síntesis

Producen un descenso en la capacidad del que las consume para enfrentar sus responsabilidades y obligaciones laborales, familiares y además le produce una tolerancia tras un periodo de administración continuada.

Sin embargo, cuando se abandona su consumo, puede padecer síntomas de abstinencia y tener comportamientos agresivos.

Las drogas de síntesis también forman parte de las drogas que generan agresividad:

MDMA (“éxtasis”)

Provoca desórdenes neuropsicológicos que pueden explicarse por la reducción y modificaciones artificial de la concentración de serotonina en determinadas regiones del cerebro, afectando en las estructuras que forman parte del circuito cerebral de la agresividad, como son las regiones occipitales y frontales de la corteza cerebral o algunas áreas del cerebro emocional como la amígdala, lo que predisponen al consumidor a conducirse de forma violenta.

LSD

Es una droga psicodélica vinculada a ciertos receptores de serotonina en el cerebro. Puede ocurrir que una persona se sienta abrumada por los cambios en la percepción causados lo que lleva a algunas personas a sentir angustia y en ocasiones a no ser conscientes de sus actos.

Metanfetaminas

También han sido asociadas con comportamientos violentos y puede dar lugar psicosis sobre todo asociado a una privación prolongada del sueño.

Cannabis

El cannabis es una de las drogas que generan agresividad, y así lo han mostrado diversos estudios realizados en jóvenes, donde se evidencia una clara relación entre consumo de cannabis y aparición de comportamientos agresivos.

En esta misma línea, otras investigaciones ponen de manifiesto la aparición de un comportamiento agresivo asociado al síndrome de abstinencia por consumo de marihuana.

Alcohol

El uso generalizado del alcohol hace que sea un de las drogas que generan agresividad más perjudiciales debido al impacto que tiene sobre otras personas en cuanto a violencia.

El alcohol produce un proceso de inhibición de las vías reguladoras subcorticales, lo que genera una gran estimulación de las neuronas corticales.

La corteza prefrontal, como se ha expuesto previamente, es un área cerebral responsable de los procesos de planificación, del autocontrol, de la toma de decisiones o de la inhibición de la impulsividad.

El alcohol produce una alteración estas funciones lo que explica que al consumir alcohol se pierdan las capacidades de juicio y las consecuencias sociales, un descontrol de las emociones, provocando así conductas agresivas y violentas hacia otras personas, hacia uno mismo y hacia objetos.

Esteroides

Un ejemplo es la testosterona, tomada para adquirir mayor fuerza en los deportes. Se trata de una hormona que provoca un aumento de la agresividad.

La testosterona es una hormona, más predominante en el sexo masculino, aumenta la agresividad porque incrementa la estimulación de la amígdala, una zona del cerebro relacionada con la ira o las conductas agresivas.

Las adicciones y la agresividad crecen entre los adolescentes

Una de las consecuencias lógicas del aumento del consumo de drogas y alcohol, entre los más jóvenes, es el incremento de la agresividad.

La desmedida euforia, excitación, descontrol e incluso irritabilidad que pueden provocar, se ven reflejados en muchos de los casos que las autoridades detectan en el anormal comportamiento de los adolescentes.

¿Qué drogas generan agresividad?

Drogas y violencia de género

El contexto de violencia de género también está relacionado en ocasiones con el consumo de alcohol y otras drogas, ya que como se ha visto hasta el momento, existe drogas que generan agresividad.

En lo que se refiere en concreto a alcohol y violencia de género existe abundante literatura que apoya la relación existente, existiendo diversas conclusiones como que es frecuente que aparezca el alcohol en un marco contextual de violencia de género, no sirviendo esto para justificar los hechos de maltrato.

En esta misma línea, el alcohol incrementa el nivel de agresividad así como la intensidad de la agresión.

Asimismo, también existen estudios que ponen de manifiesto que muchas mujeres que sufren violencia de género pueden desarrollar problemas de alcoholismo.

¿Por qué elegir el Centro Acción para tratar la adicción a drogas que generan agresividad?

La presencia de consumo de alcohol u otras drogas da lugar a diversos comportamientos que afectan a la persona, comenzando por la pérdida de control ante el consumo cuando la persona presenta una dependencia o una adicción.

Habitualmente, cuando una persona no tiene un problema con el consumo de alcohol u otras drogas deja de consumir cuando aparecen conductas dañinas para el individuo así como consecuencias negativas.

Sin embargo, en el caso de que la persona presente una dependencia o adicción, existirán dificultades para parar el consumo aunque aparezcan consecuencias negativas tanto para el individuo como para su entorno. Entre estas consecuencias se pueden destacar la presencia de conductas agresivas en el entorno.

En Centro Acción disponemos de un equipo de profesionales que trabajarán contigo para conseguir tu abstinencia al consumo de alcohol u otras drogas, así como para realizar los cambios que tu vida requiere para no necesitar consumir más, evitando así conductas como la agresividad en tu entorno.

Nuestro equipo de profesionales está compuesto por psicólogos, terapeutas, un médico psiquiatra, terapeuta de mindfulness, terapeuta de terapia asistida con caballos, etc.

El objetivo es que te recuperes y para ello estableceremos unos objetivos específicos adaptados a ti, a tus necesidades y a tu caso concreto.

Sabemos cómo ayudarte, no dudes en llamar y pedir una cita gratuita y sin compromiso, estaremos encantados de evaluar tu caso.

Te invitamos a compartir este artículo para ayudar a que otras personas conozcan cómo las drogas que generan agresividad afectan al funcionamiento del cerebro, las emociones, el pensamiento y la conducta.

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