Chemsex o sexo químico consiste en la utilización de sustancias psicoactivas en encuentros de carácter sexual. El objetivo es aunar el efecto del sexo con una sustancia, incrementando el placer y el tiempo de cada encuentro sexual, que puede ir desde varias horas hasta varios días (sesiones).

Este tipo de prácticas generan una gran dependencia puesto que se trata de una doble adicción; al sexo y a la sustancia psicoactiva. La fuerte dependencia se debe a la asociación de dos estímulos tan potentes como son el sexo y las drogas, que una vez que se inicia la práctica, dificulta las relaciones sexuales sin sustancia.

Esta práctica es llevada a cabo de manera mayoritarita por hombres homosexuales, quienes planifican este tipo de encuentros a través de aplicaciones de móvil o redes sociales.


¿Qué sustancias son las más utilizadas en la práctica del sexo químico?

La utilización de sustancias psicoactivas tiene el objetivo de incrementar el placer sexual y la resistencia física durante los encuentros sexuales (sesiones).

Una de las sustancias más utilizadas es la mefedrona que prologa la duración de la conducta sexual e incrementa la estimulación sexual. El GHB es otra de las sustancias más utilizadas debido a que genera relajación y permite prácticas sexuales con tendencia más agresiva. Y la metanfetamina (Tina), incrementa el tiempo de la relación sexual, la confianza y la realización de conductas de riesgo.


¿Sabes realmente a lo que te expones con la práctica del sexo químico?

Las consecuencias negativas del Chemsex se pueden orientar desde dos vertientes; una desde la parte del consumo de sustancias y otra desde las conductas de carácter sexual llevadas a cabo en esta peligrosa práctica.


Consumo de sustancias

Sobredosis (consumo continuo de diferentes sustancias, por diferentes vías de administración para contrarrestar los efectos de una sustancia con otra; estimulante-depresor).

• Aparición de sintomatología psicótica debido al consumo continuado de sustancias psicoactivas durante un periodo prolongado de tiempo.

Alteraciones de carácter emocional (cuadros de ansiedad y depresión).

• Utilización de mismas jeringuillas cuando la vía de administración es inyectada, trasmisión de enfermedades como SIDA/VIH.

Adicción a la sustancia y a la práctica de Chemsex.


Conducta sexual

Bugchasing, consiste en invitar a la sesión a un asistente incógnito que presenta VIH. Dado que el uso de precauciones es escaso, el contagio del virus es altamente probable.

• Contagio de enfermedades infecciosas de transmisión sexual como hepatitis C, gonorrea o sífilis, además de SIDA/VIH.

Dificultades para mantener relaciones sexuales sin consumo de sustancias y con una sola pareja, pues no experimentar placer ni satisfacción.

Deterioro físico y mental debido a la duración tan prolongada de los encuentros sexuales, así como del consumo tan prolongado para intensificar y potenciar la relación sexual.

Riesgos y consecuencias del sexo químico

Uno de los problemas más evidentes del Chemsex es que se trata de una adicción, sin embargo, las personas que realizan esta práctica no son conscientes de que corren el peligro de desarrollarla, ni de las consecuencias de padecer esta enfermedad, que es primaria, crónica y recurrente.

El contagio de infecciones (hepatitis C, VIH/SIDA…) se produce bien por la realización de sexo sin protección, que en el Chemsex es mayoritario o bien por la utilización de jeringuillas compartidas.

El Chemsex produce una afectación en la salud física y mental del individuo, haciendo hincapié en esta última pues el consumo tan elevado de diversas sustancias genera trastornos del estado de ánimo, graves estados de ansiedad, o psicosis. Además, debido a que las sesiones pueden durar días, pueden comenzar a tener problemas en el entorno laboral.


¿Qué puedo hacer ante un problema de sexo químico?

Como ocurre con cualquier adicción, se requiere de un tratamiento especializado. El chemsex es un tipo de adicción muy reciente, pero que genera una dependencia muy fuerte. Como se exponía anteriormente, uno de los problemas asociados a esta práctica es la dificultad de los usuarios para mantener relaciones sexuales monógamas y sin el uso de ninguna sustancia.

El objetivo del tratamiento es sin duda conseguir que el adicto vuelva a mantener relaciones sexuales de calidad en pareja y sin consumir ninguna sustancia psicoactiva. Como ocurre en otro tipo de adicciones (comida o nuevas tecnologías), no se puede retirar el sexo por completo de la vida del individuo, por lo que tendrá que aprender nuevas herramientas que le permitan normalizar nuevamente su conducta sexual.

En Centro Acción, contamos con psicólogos especializados en adicciones, médicos-psiquiatras expertos en desintoxicaciones, un equipo completo que te ayudará en tu recuperación que te ayudará en tu recuperación.

No olvides que, aunque pienses que no tienes ninguna adicción, no puedes parar de hacerlo. Nosotros te ayudaremos a recuperar el control.

Centro Acción | Contacta ahora

Privacidad

8 + 12 =

91 057 72 02 / 683 767 899

info@centroaccion.es

Calle Salustiano Olózaga, 14, 1º Izquierda, 28001, Madrid

De lunes a viernes: 10:00 - 14:00 y 16:30 - 21:30