Conoce si el cannabis provoca síndrome de abstinencia, cómo afecta al cerebro y en qué consiste el síndrome amotivacional que puede darse cuando se consume de manera prolongada.

El síndrome de abstinencia siempre se ha asociado a drogas “duras” como la heroína, e incluso se ha hablado de síndrome de abstinencia “psicológico” para las mal llamadas drogas “blandas”, pero la gran mayoría de las sustancias que afectan a la química del cerebro, si se mantiene su consumo en el tiempo, provocarán síndrome de abstinencia, unas sustancias más que otras pero de alguna manera al detener su consumo la persona tendrá una serie de síntomas asociados a un síndrome de abstinencia. Por lo que la afirmación de que solo las drogas duras provocan “mono” no es real.

Vamos a centrarnos en la marihuana, la cual se obtiene de los tallos, semillas y flores de la planta de cannabis. Esta planta contiene THC (tetrahidrocanabidol) que es una sustancia química que provoca alteraciones mentales.

En términos generales, cuando un factor extraño altera el normal funcionamiento de otro (entendiendo como factor los diferentes tipos de comportamientos, mecanismos, actitudes, etc.), de forma natural el que se ha visto afectado tenderá a volver a su comportamiento original una vez deje de estar influido.

En el caso que nos ocupa, el cerebro tendrá que volver a funcionar sin el efecto del THC y, habitualmente, se experimentarán síntomas de uno y otro tipo al dejar de verse afectado por la sustancia, que irán parejos al proceso de que el cerebro normalice su funcionamiento. Desde aquí es desde donde podría entenderse que el cannabis provoca síndrome de abstinencia ya que, cuando el cerebro se ha visto afectado por el cannabis durante un periodo de tiempo más o menos largo (según las particularidades de cada uno), al dejar de recibir esa sustancia química, los posibles efectos y reacciones que experimente se darán por la abstinencia a esa droga y, de ahí, lo conocido como síndrome de abstinencia.

Efectos de la marihuana en el cerebro

A grandes rasgos, la marihuana afecta ciertos receptores del cerebro, produciendo euforia (esta euforia es lo que se conoce como el high). Además, pueden ocurrir otros efectos a corto plazo con el consumo de THC tales como:

– El tiempo parece pasar más o menos rápido.

– Los sentidos se ven afectados.

– Se hace más difícil pensar.

– La capacidad para resolver problemas se ve afectada.

– La memoria se resiente.

Existen otro tipo de síntomas además de los que se pueden presentar a corto plazo, y son los que podrían ocurrir cuando el consumo de cannabis se mantiene en el tiempo. Por ejemplo, en el caso de una persona que consume desde la adolescencia, y partiendo de la base de que el consumo puede alterar el normal desarrollo del cerebro, podremos encontrar casos en los que el adulto que comenzó consumiendo de adolescente vea algunas de sus funciones mermadas, por ejemplo y según algunos estudios, el coeficiente intelectual. Como síntoma del consumo a largo plazo, también podrán aparecer episodios de delirio y psicosis.
En estas alteraciones en los actos y actitudes, en las percepciones y en las capacidades, podemos decir que el cannabis provoca síndrome de abstinencia.

Entiende por qué el cannabis provoca síndrome de abstinencia: conoce cómo afecta al sistema dopaminérgico del cerebro

Otro motivo por el cuál se puede afirmar que la abstinencia del cannabis produzca síndrome de abstinencia es la forma en que el consumo de éste afecta al Sistema Dopaminérgico del cerebro.

El Sistema Dopaminérgico es el responsable, entre otras cosas, de liberar la dopamina que hace que se sienta placer cuando se hace algo que gusta (comer la comida favorita, dar un paseo con la familia, tener relaciones sexuales, etc.). Esto esta muy relacionado también con el sistema de aprendizaje, y es que se tiende a repetir aquellas conductas que producen placer.

En el caso del consumo de THC, se estima que el Sistema Dopaminérgico puede llegar a liberar hasta diez veces más cantidad de dopamina que cuando se hace otra cosa que gusta. De forma proporcional, la tendencia a repetir el consumo de THC es hasta diez veces superior a la de repetir otra conducta que produzca placer, llegando el consumo de THC con el tiempo (una vez más este tiempo dependerá de las particularidades de cada persona) a eclipsar las otras cosas que gustan, e incluso ocasionando que la persona llegue a perder interés por ellas.

Si tenemos en cuenta lo anterior, podemos observar que la persona que deja de consumir cannabis, después de haber mantenido el consumo en el tiempo, tenderá a sentirse apático, distraído, amotivacional, sin mostrar interés por actividades que antes le gustaban, más encerrado en sí mismo, más alterado y en muchas ocasiones más agresivo.

Quizás trate de incorporar cosas a su día a día que suplan las sensaciones que le producía el consumo de THC, con esas dosis de dopamina asociadas al mismo, o incluso retomar las cosas que antaño le gustaban, pero muy probablemente tendrá dificultades para que esas cosas, u otras que incorpore, le causen la misma sensación de bienestar que le producía el consumo de cannabis. Esto podría tener su lógica en que, la cantidad de dopamina que se libere habitualmente será inferior a la que se liberaba al consumir THC.

Debido a esto, que la persona tuerza su voluntad y no retome la conducta que le genera esa subida de dopamina, frente a aquellas que le generan menos, será complejo.

Consumo de cannabis - Síndrome amovitacional

¿Qué es el síndrome amotivacional?

El síndrome amotivacional puede darse después de un consumo prolongado de THC y, a modo genérico, se puede definir como una dificultad de las personas que lo padecen para sentir placer más allá del consumo de THC (algo que quizás podría explicarse por lo antes detallado del Sistema Dopaminérgico), viéndose también afectadas la memoria y la capacidad de atención. Del mismo modo, se pueden aplacar sus emociones y, tanto la planificación de objetivos como la motivación, se ven afectadas.

Las personas que consumen THC de forma prolongada o en grandes cantidades, se pueden ver inmersos en una apatía generalizada que, a mayor tiempo de consumo, más se acentuará y, como consecuencia, habrá más riesgo de que padezcan lo que algunos denominan síndrome amotivacional, que tal y como hemos dicho puede estar estrechamente relacionado con que el cannabis tiene síndrome de abstinencia.

Cabe señalar que, tanto los síntomas del consumo a largo plazo de THC como los del síndrome amotivacional, pueden seguir presentándose en el individuo incluso una vez éste ha dejado de consumir, siendo esta otra particularidad que puede encaminarnos a pensar que el cannabis provoca síndrome de abstinencia y es que, en definitiva, el interesado habrá cambiado muchos de sus actos y actitudes naturales estando en consumo activo y, una vez detenga el consumo de THC, estos perduraran y muy probablemente deberá ir cambiándolos para que su vida lejos del consumo activo le merezca la pena.

Existen algunos síntomas que se pueden asociar al síndrome amotivacional, esta sintomatología puede afectar tanto a las funciones ejecutivas como a las emociones, y se pueden presentar varios a la vez, o de forma individual. Algunos son:

– Dificultad para acabar tareas, llegando incluso a no ser capaz de terminarlas.

– No reparar en consecuencias de los actos que se lleven a cabo.

– Falta de interés.

– Desmotivación para hacer cosas.

– No darle importancia a las personas o cosas.

– Mostrarse pasivo.

– Problemas con la concentración y la atención.

– No ser conscientes en que estado se encuentran, incapacidad para hacer labores de introspección.

– Mostrarse indiferentes.

– Problemas para establecer metas.

– Se callan las respuestas.

– No les interesa lo que requiere un esfuerzo.

– Se desatienden.

– Pierden el interés en el trabajo o la escuela.

– Dificultad para tomar decisiones.

El cannabis provoca síndrome de abstinencia: conclusiones

Asociar el síndrome de abstinencia solo a sustancias conocidas como drogas “duras” como es la heroína, es un error. Cualquier sustancia, incluso conducta (sexo, juego, etc.) que altere la química natural del cerebro puede conllevar un síndrome de abstinencia al disminuir o retirar de golpe su “consumo”. Obviamente hay sustancias que alteran y dañan más que otras, y además, el síndrome de abstinencia irá ligado a factores como las particularidades de cada persona, edad, salud física y mental, el tipo de sustancia, el tiempo y la cantidad de consumo, el estilo de vida, el entorno socio-laboral, etc.

Te invitamos a compartir este artículo para que otras personas entiendan por qué el cannabis provoca síndrome de abstinencia, y en caso de que tú o un familiar necesitéis ayuda, puedes ponerte en contacto con el Centro Acción. Somos un centro de tratamiento especializado en el tratamiento de la adicción a la marihuana / cannabis / hachís, así como a otras sustancias y adicciones sin sustancia.

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