Conoce todo lo que debes saber sobre la crisis de ansiedad por consumo de drogas, incluyendo los efectos y riesgos concretos de las principales drogas depresoras y estimulantes.

Habitualmente, el consumo reiterado de drogas puede dar lugar a síntomas relacionados con depresión o relacionados con la ansiedad como, por ejemplo, taquicardia, nerviosismo, ataques de pánico, etc.

Cuando se habla de crisis de ansiedad por el consumo de drogas, la sintomatología ansiosa puede aparecer por diferentes cuestiones:

Aparición de ansiedad o síntomas relacionados con ansiedad ocasionado por el consumo de drogas, que podrá variar en función de la droga que se consuma o el comportamiento adictivo que se realice.

• Personas que ya presentan ansiedad y ésta se ve agravada por el consumo de drogas.

• Síntomas de ansiedad que se manifiestan cuando la persona está esperando que llegue el siguiente consumo, es decir, en el periodo de tiempo de consecución de la droga o la realización de la conducta adictiva.

• Finalmente, puede aparecer sintomatología ansiosa cuando se deja de consumir, ya sea de manera definitiva o simplemente por el cese del consumo abrupto. Esto hace referencia a la sintomatología que se presenta en el Síndrome de Abstinencia.

En relación a lo anteriormente expuesto, existen algunas drogas que favorecen la aparición de ansiedad cuando la persona presenta un estado de intoxicación por ellas, así como la aparición de ansiedad por el síndrome de abstinencia que generan. A continuación se va a ampliar esta información, centrándonos en dos grandes grupos de drogas: depresoras y estimulantes.

Crisis de ansiedad por consumo de drogas depresoras

Las drogas depresoras son aquellas que disminuyen las actividades del SNC (Sistema Nervioso Central), además de afectar a otras funciones y estructuras cerebrales.

Benzodiacepinas

Son suministradas de forma legal por médicos y psiquiatras, y su utilización siempre debe estar pautada y controlada por estos. Uno de sus riesgos radica en que genera dependencia y que, al prolongar su utilización en el tiempo, el individuo desarrollará una tolerancia que le llevará a necesitar más dosis para obtener los mismos resultados. Esto es un riesgo en sí mismo ya que al verse las capacidades motoras y mentales afectadas, aparece la posibilidad real de caídas, confusión, etc.

En el momento en que se trata de dejar de consumir, después de un largo periodo de tiempo, es fundamental que sea un profesional el que paute la reducción paulatina, ya que el organismo estará habituado y, en caso de que se produzca un abandono brusco, podrán aparecer síntomas propios del síndrome de abstinencia entre los que destacan elevados niveles de ansiedad, aunque en casos graves puede presentarse lo que se conoce como delirium tremens, (insomnio, ansiedad, irritabilidad, alucinaciones, etc.) que puede causar incluso la muerte.

THC

Procede de la planta de cannabis (cannabis sativa).  Aunque lo más habitual es consumirlo fumando, también se puede utilizar para preparar infusiones e incluso para elaborar comidas. Es una droga psicoactiva que puede alterar el normal funcionamiento del cerebro, principalmente las áreas relacionadas con la coordinación, el apetito, la memoria y el aprendizaje.

El consumo de THC se suele iniciar en la adolescencia, momento en el que el cerebro se está terminando de formar, por lo que el consumo de esta droga puede afectar a esta fase última de formación pudiendo, como continuación, propiciar la aparición de enfermedades psiquiátricas en el consumidor, entre ellas la crisis de ansiedad por el consumo de drogas y otros trastornos de ansiedad (ataques de pánico, estrés postraumático, fobias, etc.).

En las personas que consumen cannabis, tenemos que tener en cuenta que genera ansiedad por varios motivos. Éste tiene un efecto directo sobre el sistema nervioso, el mismo que regula el estado de activación y de relajación. Por lo que, por un lado, al alterarlo puede llevar a la persona (de una manera interna) a pensamientos de preocupación y miedo por las sensaciones que le produce, sin poder llegar a controlarlas, lo que aumentará la ansiedad, pudiendo llegar a un ataque de pánico.

Y, por otro lado, hay que tener en cuenta el estado de activación o el nivel de estrés al que se encuentra sometido la persona. Esto es así porque, debido a la alteración producida por el cannabis del Sistema Nervioso, puede manifestarse toda la tensión acumulada, manifestándose con los síntomas típicos de la ansiedad.

Alcohol

A pesar de ser una droga que deprime el sistema nervioso central, haciendo que las funciones del cerebro sean más lentas, se puede confundir con una droga estimulante ya que afecta a la capacidad de control de la persona. Es una droga que está socialmente aceptada, tanto es así que es difícil pensar en cualquier celebración, evento o reunión de amigos en la que no esté presente.

Por estos motivos tiende a hacerse más complicada, si cabe, tanto la detección del problema como el someterse a tratamiento debido a que el interesado tendrá a su alcance un montón de justificaciones, comparándose con los demás, para minimizar sus ingestas de alcohol. Tras un largo periodo de consumo de alcohol, en el momento que se deje de consumir, es probable que aparezca el síndrome de abstinencia del alcohol, o delirium tremens, suele darse unas treinta horas después de dejar de beber.

Previamente se podrán haber padecido escalofríos, convulsiones, palpitaciones, etc. aunque, el delirium tremens propiamente dicho, se desarrolla con extrañas ilusiones y alucinaciones desagradables, taquicardia, confusión e incluso, si no es debidamente tratado por profesionales, la muerte. La crisis de ansiedad por el consumo de drogas será muy probable que se haga presente (influirán tanto el tiempo que se lleve bebiendo como la cantidad que se consuma, además de otros factores como el peso, el metabolismo, la alimentación, etc.) durante el consumo activo del alcohol, en los periodos entre consumo y consumo así como también en el momento que se deje de consumir.

La ansiedad está muy relacionada con el consumo de alcohol, ya que muchas veces las personas con altos niveles de ansiedad recurren al consumo de alcohol como medio de evasión de las emociones desagradables y para disminuir esta ansiedad. Al comienzo del consumo, sí que es verdad que puede provocar relajación y disminuir esos niveles, pero con el consumo continuado y en grandes cantidades, suben los niveles de ansiedad, llegando a ser mayores que antes del consumo, pudiendo manifestar inquietud, taquicardias, temblores….

Crisis de ansiedad por consumo de drogas

Crisis de ansiedad por consumo de drogas estimulantes

Dentro de las drogas estimulantes encontraremos aquellas que estimulan el cerebro aumentando su flujo sanguíneo y dando como resultado una mayor atención, un estado de alerta y una mayor agudeza de los sentidos. Esto se consigue por liberarse mayor cantidad de dopamina y serotonina al consumir este tipo de drogas.

Existe una amplia variedad de drogas estimulantes, vamos a señalar alguna de ellas:

Cocaína

Se puede consumir inyectada, fumada o esnifada. Es altamente adictiva por afectar de forma muy directa e intensa al sistema de recompensa dificultando la reabsorción de dopamina y serotonina, lo cual inunda ciertas zonas del cerebro de estas sustancias.

Algunos de los efectos que puede producir el consumo de cocaína son un incremento de la temperatura corporal, una pérdida de apetito, alteración del ritmo cardíaco, euforia, manía persecutoria, mayor violencia, etc., siendo muy propicia la aparición de la crisis de ansiedad por el consumo de drogas. Esto es así, porque es una sustancia activadora del Sistema Nervioso Central. Activa de una manera general el organismo y, si se continua con el consumo, aumentan las probabilidades de que se produzca un ataque de ansiedad.

Además, a todo ello hay que sumarle el miedo que pueden producir los síntomas físicos incontrolables, llevando a la sensación de pánico y al ataque de ansiedad.

Éxtasis o MDMA

Principalmente se consume de forma oral. Su consumo, al igual que la cocaína, aumenta la producción de dopamina y serotonina. Los efectos que produce son también muy parejos a la cocaína, lo cual explica las altas probabilidades de padecer crisis de ansiedad por el consumo de drogas.

Puede tener las mismas consecuencias que la cocaína, ya que también es una sustancia estimulante del sistema nervioso central, con el añadido de que el consumo de MDMA se puede alargar durante más tiempo.

Por lo cuanto más tiempo se encuentra en activación el organismo más probabilidades habrá de sufrir una crisis de ansiedad, tanto durante el consumo como después de haberlo abandonado.

Cuenta con profesionales especializados para lograr una recuperación eficaz

Por todo lo mencionado anteriormente, hay que resaltar la importancia de los aspectos psicológicos cuando una persona sufre un ataque de ansiedad producto del consumo de drogas. Es decir, ante los síntomas incontrolables que está experimentando la persona, aumentan las preocupaciones y los miedos, que éstos a su vez, aumentan los síntomas físicos, entrando en el bucle que le llevará al ataque de ansiedad.

El consumo de estas drogas, legales o ilegales, puede venir motivada entre otras cosas por evitar sentir ansiedad sin saber que, al consumirlas, es muy probable que aparezca la crisis de ansiedad por el consumo de drogas.

Puede parecer que una vez iniciados en el consumo de drogas, y llegado el punto de dependencia e incluso adicción, está todo perdido, pero no es así. Nada más lejos de la realidad. Tal y como contempla el Modelo Minnesota que nosotros aplicamos en el Centro Acción, todo ser humano tiene la capacidad de dejar de consumir cualquier droga.

En todos los casos, independientemente de la droga que se está consumiendo y, para afrontar las crisis de ansiedad por el consumo de drogas y otras posibles sintomatologías antes mencionadas, un psiquiatra especializado en adicciones será el responsable de pautar la medicación necesaria, en su dosis justa, y entre todo el equipo de profesionales se hará el seguimiento para verificar que el interesado está siguiendo las pautas, llegando incluso a darle la medicación nosotros de tal forma que se evitan posibles alteraciones, tanto por exceso como por defecto.

Te invitamos a compartir este artículo para que otras personas conozcan los principales aspectos a considerar sobre la crisis de ansiedad por el consumo de drogas.

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