El consumo de drogas afecta a cualquier estrato social, edad, raza o condición. Existen personas que por tener ciertas características son más propensas a consumir drogas.

En el siguiente artículo nos vamos a centrar en cómo las drogas afectan a la conducta de los adolescentes, debido a que es un colectivo que tiene una mayor vulnerabilidad ya que están pasando por una etapa de transición entre la niñez y la madurez, y se encuentra en medio de un mar de dudas y de incertidumbres.

Además, se están presentando un conjunto de cambios hormonales que produce en el cuerpo sentir ciertas sensaciones extrañas que en ocasiones la persona no termina de asumir.

Sin duda es un tema de vital importancia, pues si un adolescente inicia un consumo de drogas es altamente probable que aparezcan problemas en su desarrollo y de mantenerse en el tiempo, su recuperación será más difícil.

El consumo de drogas tienes consecuencias personales, sociales y familiares

Los adolescentes son un grupo más vulnerables al consumo de drogas solo por el hecho de formar parte de esta etapa de la vida, donde se busca experimentar, llamar la atención de sus iguales y realizar acciones que les hagan pensar que por hacer ciertas cosas son más adultos.

El consumo de drogas tiene implicaciones personales y sociales, siendo en muchas ocasiones las familias las que más sufren ya que el consumo de drogas afecta a la conducta de los adolescentes siendo sus seres cercanos quienes sufren y se sienten impotentes sin saber cómo actuar.

Jessor define a las conductas problema como aquel tipo de actividades que son socialmente definidas como problemáticas, que son fuente de preocupación o que se consideran indeseables por las normas convencionales.

Además, su ocurrencia elícita algún tipo de respuesta de control; esta respuesta puede ser leve (la reprobación, la amonestación por parte de los adultos) o puede ser más severa (por ejemplo, el encarcelamiento).

¿Qué señales nos indican que un adolescente consume drogas?

Existen señales físicas de que un adolescente está consumiendo drogas: mal aliento, ojos enrojecidos, tos constante. Y señales en su comportamiento que reflejan cómo drogas afectan a la conducta del adolescente:

Se encuentra más activado o por el contrario manifiesta desmotivación y apatía.

• Miente a menudo.

• Roba.

• Mal rendimiento académico.

• Frecuenta con otros amigos.

• Cambios bruscos de humor (pasa rápidamente de estar feliz a malhumorado).

• Deja de lado a la familia.

Las personas del entorno del adolescente pueden facilitar la ayuda de estos jóvenes que se encuentran perdidos, desubicados y todavía en desarrollo.

Cuanto antes se intervenga con el adolescente, mayores consecuencias de podrán evitar, tanto en la consolidación de la dependencia o adicción como en el desarrollo del menor, traduciéndose por ende, en mayores probabilidades de recuperación.

¿Cómo afectan las drogas al cerebro del adolescente?

Otros factores muy importantes para una rápida actuación y evitar que las drogas afecten a la conducta del adolescente es intervenir antes de que generen un deterioro importante a nivel cerebral.

Las drogas interfieren en la comunicación neuronal y produce un funcionamiento anormal de los procesos cognitivos. Estos cambios a su vez afectan a la conducta, a las emociones, así como al pensamiento del adolescente.

¿A qué partes del cerebro afecta el consumo de drogas?

Las drogas pueden alterar zonas importantes del cerebro que son necesarias para funciones vitales y pueden impulsar el consumo compulsivo que identifica a la drogadicción. Las zonas del cerebro afectadas por las drogas incluyen:


Los ganglios basales, que cumplen una función importante en las formas positivas de motivación, incluidos los efectos placenteros de actividades saludables como comer, interactuar socialmente o tener actividad sexual, y también participan en la formación de hábitos y rutinas. Estas zonas constituyen un nodo clave en lo que a veces se denomina el “circuito de recompensas” del cerebro.

Las drogas generan hiperactividad en este circuito, lo que produce la euforia que se siente al consumirlas; pero cuando la presencia de la droga se repite, el circuito se adapta y disminuye su sensibilidad, lo que hace que a la persona le resulte difícil sentir placer con nada que no sea la droga.

La amígdala extendida cumple una función en las sensaciones estresantes como la ansiedad, la irritabilidad y la inquietud, las cuales son características de la abstinencia una vez que la droga desaparece del sistema y motivan a la persona a volver a consumir la droga.

A medida que aumenta el consumo de la droga, este circuito se vuelve cada vez más sensible. Con el tiempo, una persona con un trastorno por el consumo de drogas no las consume ya para lograr un estado de euforia sino para aliviar temporalmente ese malestar.

La corteza prefrontal dirige la capacidad de pensar, planificar, resolver problemas, tomar decisiones y controlar los propios impulsos. Esta es también la última parte del cerebro en alcanzar la madurez, lo que hace que los adolescentes sean los más vulnerables.

Los cambios en el equilibrio entre este circuito y los circuitos de recompensa y de estrés de los ganglios basales y la amígdala extendida hacen que una persona que sufre de un trastorno por el consumo de drogas busque la droga en forma compulsiva y tenga menos control de sus impulsos.

En el caso de los adolescentes los cuales están desarrollando su cerebro y no está completamente maduro, tendrán unos efectos devastadores, por lo que las drogas afectan a la conducta de los adolescentes de una manera más acentuada provocando conductas disruptivas. Una rápida actuación evitara un deterioro irremediable de nuestros procesos neuronales.

Algunos estudios han encontrado que los adolescentes que consumen tienen más probabilidades de sufrir trastorno de personalidad o ser antisociales, oposicionistas, sádicos y autoderrotistas. Hay rasgos de personalidad, como la rebeldía y la impulsiva que pueden determinar no sólo el inicio en el consumo, sino que son un factor de riesgo para desarrollar problemas posteriores de abuso. Máxime si tenemos en cuenta factores sociales como el elevado uso de cocaína en nuestro país y la alta disponibilidad de la droga”,

¿Ahora la pregunta que muchos nos preguntamos es por qué nuestro hijo, sobrino o persona cercana consume, y qué comportamientos observaremos?

¿Cómo afectan las drogas a la conducta de los adolescentes?

¿Cómo afectan las drogas a la conducta de los adolescentes?

A continuación, se van a exponer algunos comportamientos que se reflejan en un adolescente que consume drogas:

En relación con el grupo de iguales; “amigos”: el hecho de tener amigos que consuman (en estas etapas el grupo de iguales son sus referentes, imitan conductas y se retroalimentan) frecuentar lugares en los que se tenga un fácil acceso a sustancias, como pueden ser las discotecas.

Es importante tener en cuenta que durante esta etapa el adolescente está forjando su personalidad, sus intereses, sus hobbies, etc. Por lo que, si todo su grupo de iguales consume drogas o no tiene intereses de ocio y tiempo libre saludables, podría darse un inicio del consumo de drogas en el menor.

Nivel escolar: la presencia de frecuentes conflictos en el centro de estudios o las ausencias a este (absentismo escolar). Pérdida de interés y desmotivación.

Nivel psicológico: la depresión, conductas antisociales (desafío a la autoridad, no asunción de las normas, hurtos, etc.) así como otras alteraciones comportamentales (irritabilidad, rebeldía, elevados niveles de impulsividad, desmotivación, etc.)

Nivel familiar: conflictos frecuentes en el entorno familiar, desapego familiar, mentiras, etc.

Estos son comportamientos que durante la adolescencia se pueden confundir con la propia conducta adolescente, pero cuantos más comportamientos de este tipo se evidencien mayor será la probabilidad de que el adolescente esté consumiendo alguna droga, y por tanto, que las drogas afectan a la conducta del adolescente.

A modo de reflexión…

Los adolescentes son el futuro de nuestra sociedad, y durante esta etapa están forjando su futuro, unas malas decisiones afectaran al resto de su vida.

Es evidente que si existe un consumo de drogas no se tomarán buenas decisiones. Si un adolescente prefiere fumar porros en vez de ir al instituto, en el futuro no recibirá una formación adecuada, se le cerraran muchas puertas.

Si un adolescente consume alcohol de manera compulsiva y mantiene relaciones sexuales de riesgo puede adquirir una enfermedad con la que deberá cargar toda su vida.

Éstos son solo algunos ejemplos de como las drogas afectan a la conducta de un adolescente, y ya sea de manera esporádica o habitual, su consumo tiene sus consecuencias en el futuro.

Y como dijo Woody Allen, “me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida”.

¿Por qué elegir Centro Acción si mi hijo adolescente consume drogas?

En Centro Acción contamos con un equipo multidisciplinar especializado en la intervención con adolescentes, contando con los medios e instalaciones para tratar de forma adecuada esta enfermedad.

Realizamos terapia conjunta entre adolescentes y sus familias, y desarrollamos talleres específicos para padres con el fin de adquieran habilidades para crear una buena dinámica familiar y desarrollen estrategias para llegar a los hijos adolescentes.

Te invitamos a compartir este artículo para que otros padres conozcan cómo las drogas afectan a la conducta de los adolescentes y sean conscientes de la importancia de tomas las decisiones adecuadas antes de que sea demasiado tarde.

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