El consumo de cocaína tiene efectos a nivel físico y a nivel psicológico en las personas que consumen, por tanto en este blog se van a abordar los efectos que produce independientemente de si la persona tiene una dependencia o si ha desarrollado una adicción. 

La cocaína es una droga estimulante, es decir, acelera la actividad del cerebro y de la médula espinal (SNC, Sistema Nervioso Central), que se puede presentar de varias formas:

  • Polvo fino blanco cristalizado, cuya vía de consumo habitual suele ser esnifada. Los vendedores tienden a mezclarla con diferentes sustancias para lograr más cantidad y obtener mayores ganancias. Con esta alteración o adulteración existe un problema añadido y es que, los consumidores actúan como conejillos de indias, suponiendo como hemos mencionado un riesgo añadido al ya existente de la propia cocaína.

Existe también la posibilidad de disolver la cocaína y que se consuma vía parenteral (intravenosa).

  • Cristal de roca: la cocaína se somete a un tratamiento específico para obtener este formato que se suele denominar cocaína base o crack (por el sonido que hace la roca al calentarse). La forma de consumirla es calentándola y fumando los vapores que desprende. 

¿Cómo afecta el consumo de cocaína a nivel cerebral?

El consumo de cocaína genera una afectación directa del funcionamiento cerebral. Concretamente afecta al sistema dopaminérgico o sistema de recompensa, evitando el reciclamiento o reabsorción de dopamina (neurotransmisor del cerebro relacionado con la sensación de bienestar, placer y motivación conductual). Esta alteración hace que la dopamina se acumule y se produzca un exceso en el Núcleo Accumbens.

Cuando una persona hace algo que le agrada, el cerebro libera y al rato reabsorbe una cantidad de dopamina determinada, que es la responsable de que se sienta placer. Por ello, cuando se libera dopamina en el Núcleo Accumbens, además de sentir bienestar también estamos motivados a repetir esa conducta nuevamente ya que, al sentirnos bien, lo aprendemos y tendemos a repetir esa conducta porque nos agrada sentirnos bien. Cuando se produce un incremento de los niveles de dopamina, debido al bloqueo en la reabsorción causado por la cocaína, se refuerza de forma sustancial las ganas de repetir la conducta por la intensidad de la sensación de placer que produce.

Por otro lado, y de forma inevitable, con la repetición del consumo se desarrolla lo que se conoce como tolerancia. La tolerancia es un efecto que hace que la persona necesite consumir cada vez más dosis o con mayor frecuencia (acortar el tiempo entre consumo y consumo) para obtener los mismos efectos que al inicio. La persona que consume una cantidad Xde cocaína de forma habitual terminará desarrollando tolerancia a esa cantidad y los efectos que sienta no serán los mismos. Este proceso se repetirá cuando se vuelva a desarrollar la tolerancia a la nueva cantidad de consumo, y así se reiterará en el tiempo mientras perdure el consumo. Esto ocurre de la misma manera tanto cuando una persona presenta una dependencia como cuando presenta una adicción, la diferencia versa en que una persona adicta a la cocaína continúa consumiendo a pesar de las consecuencias negativas (es un trastorno basado en una pérdida de control de impulsos) y una persona dependiente será más consciente de las consecuencias negativas y éstas serán un elemento que impulsará la petición de ayuda para abandonar el consumo. 

Este es uno de los motivos por los que se dice que la enfermedad de la adicción es progresiva porque, mientras perdure el consumo de la droga, este irá en aumento. Del mismo modo, irán siendo mayores y más notables las consecuencias negativas generadas por el consumo, consecuencias que afectan a todas las áreas de la vida del adicto (familiar, laboral, social, a nivel psicológicos, a nivel emocional, etc.).

La cocaína es una droga tremendamente adictiva por varios factores entre los que se encuentran la rapidez con que se sienten y desaparecen los efectos de su consumo, la composición de la droga en sí, los añadidos que le incorporan para adulterarla en busca de reducir costes y de aumentar la cantidad (de un gramo de pueden obtener dos gramos después de adulterarla), todo ello con el objetivo de aumentar los beneficios; y finalmente, por la manera en que está afecta al cerebro.

adicciones

¿Cómo afecta el consumo de cocaína a nivel físico?

El consumo de cocaína afecta de diversas maneras a la persona que consume, como se acaba de mencionar a nivel cerebral, pero también afecta al estado de ánimo (mayores niveles de irritabilidad, apatía, desmotivación, euforia repentina, nerviosismo, etc.), al comportamiento (mentiras, ausencias repentinas, conflictos familiares, etc.) Estas son algunas de las señales que se pueden observar en una persona que consume cocaína, sin embargo, también se pueden observar ciertos elementos a nivel físico que se pueden observar en una persona que consume cocaína. A continuación se van a exponer algunas características físicas propias de una persona que consume cocaína, teniendo en cuenta los siguientes factores:

  • Forma en que se consume la cocaína
  • Frecuencia de consumo
  • Estilo de vida
  • Tipo de alimentación del consumidor
  • Posibles conductas asociadas al consumo de cocaína
  • Otras posibles sustancias consumidas cuando se consume cocaína

A grandes rasgos, se van a señalar los diferentes aspectos que puede presentar una persona según su consumo de cocaína:

  • Consumo de cocaína vía esnifada: tienden a ser personas delgadas en parte a la pérdida de apetito, el insomnio y la hiperactividad que ocasiona la cocaína. Puede haber también un moqueo constante e incluso hemorragias nasales. Los gestos suelen ser enérgicos y la persona da una imagen de vitalidad, de energía y de inquietud; pudiendo aparecer también comportamientos violentos y erráticos. También se podrá apreciar en la persona que consuma cocaína una dilatación de las pupilas y posibles nauseas. Estos efectos aparecen casi inmediatamente después de consumir cocaína vía esnifada y duran hasta una hora después (entre media hora y una hora). Conforme se alargue el consumo en el tiempo, el deterioro físico se irá haciendo más notable. 
  • Consumo de cocaína vía fumada: al insomnio, la delgadez y el deterioro físico más acentuados se unen posibles alucinaciones, delirios y ataques de pánico. Los efectos son más pronunciados que al inhalarla pero, igualmente, desaparecen antes (unos diez minutos después de consumirla)
  • Consumo de cocaína vía parenteral (intravenosa): el aspecto físico de una persona que consume cocaína inyectada es muy parejo al que la fuma, siendo sus efectos y duración también similares. El añadido en este caso sería el riesgo de contraer enfermedades por la probabilidad de compartir jeringuilla.

El consumo de cocaína tiende a reducir la capacidad de juicio por lo que, independientemente de la forma en la que se consuma, existe riesgo de contagios de transmisión sexual por la posibilidad de practicar sexo sin protección.

A grandes rasgos, el aspecto físico de una persona que consume cocaína tenderá a ser de complexión delgada, o muy delgada, y con los rasgos de la cara deteriorados o avejentados.

esnifar

¿Cómo puedes detener el consumo de cocaína en Centro Acción?

El consumo de cocaína puede comenzar formando parte de eventos lúdico-festivos, realizándose como un tipo de consumo esporádico, sin embargo, debido a todo lo expuesto previamente, el consumo puede ir a más y o bien desarrollar una dependencia o bien desarrollar una adicción, atendiendo a las particularidades de cada caso.

Por ello, lo más importante es que no se minimice el consumo de cocaína, pues tiene efectos a nivel cerebral, físico y psicológico, pudiendo detener el consumo a través de profesionales expertos en el tratamiento de dependencia o adicción.

En Centro Acción contamos con un Equipo de profesionales especializados en este tipo de tratamientos. Nuestro equipo se compone de psicólogos, terapeutas y médico, trabajando todos ellos conjuntamente para tratar tu problema de manera individualizada y teniendo en cuenta tus características y circunstancias a la hora de establecer un plan de tratamiento. El objetivo es que pares el consumo de cocaína y recuperes tu calidad de vida en todos los niveles, tanto física como psicológicamente, para poder así disfrutar de la vida que te resulte satisfactoria alejada del consumo de drogas.

Pide una cita sin coste ni compromiso y te daremos toda la información que necesitas sobre tu caso. 

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