Las drogas repercuten sobre los estudios debido a diferentes causas. Descubre cómo afectan las que se consumen con mayor frecuencia.

“Todo el mundo” conoce a alguien que ha estudiado y obtenido buenos resultados consumiendo algún tipo de sustancia, sobre todo suelen ser drogas como alcohol o cannabis, y además no ha tenido ningún problema o incluso ha sentido que hacía mejor los exámenes o se incrementaba su concentración.

Es importante tener en cuenta que cualquier droga, sea alcohol, cannabis o cocaína, genera una alteración en la persona que consume, afecta a su forma de pensar, a su forma de sentir, a su comportamiento y sin duda, afecta a sus capacidades cognitivas.

El consumo de drogas tiene un efecto sobre el sistema de recompensa del cerebro, sobre el Sistema Nervioso y altera la percepción de la realidad de la persona que consume.


Las drogas repercuten sobre los estudios: ¿cómo lo hacen las que se consumen con mayor frecuencia?

Diversos estudios han reflejado que las drogas afectan a las capacidades cognitivas deteriorando por ende, las potencialidades intelectuales de la persona que consume drogas. Si bien es cierto que la edad a la que se inicia el consumo es importante, ya que cuando el comportamiento se inicia en la adolescencia no sólo se trata de una afectación de la droga sobre las capacidades cognitivas, sino que éstas están en desarrollo; aunque a cualquier edad las drogas repercuten sobre los estudios y sobre las capacidades de la persona.

El consumo de alcohol y/o cannabis suele ser un patrón de consumo habitual en adolescentes o gente joven. Se ha evidenciado que las personas con este patrón de consumo tienen mayores dificultades en la memoria de trabajo. La memoria de trabajo es la capacidad que nos permite almacenar datos para operar con ellos, es decir, está involucrada en numerosas tareas a nivel laboral, en actividades de nuestra vida cotidiana y, por supuesto, a nivel académico.

Asimismo, el cannabis afecta a la memoria inmediata, dificulta la inhibición de estímulos y genera dificultades a nivel atencional y motivacional. El cannabis es una sustancia depresora del SNC (Sistema Nervioso Central), y produce síndrome amotivacional, es decir, la persona que consume cannabis ve mermada su iniciativa y sus ganas para hacer cosas, se incrementa la pereza y la apatía para hacer cosas que antes le gustaban o para hacer frente a sus obligaciones.

Por ello, además del deterioro cognitivo que produce el cannabis, la ausencia de motivación sin duda hace que esta droga repercuta sobre los estudios y el rendimiento académico.

El consumo de cocaína es otro hábito que sin duda repercute sobre las capacidades cognitivas de la persona que consume. Esta droga puede no estar asociada a un patrón de consumo adolescente, aunque sí en el inicio de la edad adulta, periodo en el que se continúa en una etapa académica. La cocaína está relacionada con déficits en la atención (mayor tiempo para responder o reaccionar a estímulos), en la memoria y en la velocidad de procesamiento.

Las drogas repercuten sobre los estudios debido a que afectan a las capacidades cognitivas, pues alteran el funcionamiento del cerebro, se produce una intoxicación, y aunque existen diferencias entre los efectos de unas y otras, en general todas dan lugar a alteraciones cognitivas similares.

Aun así es importante reseñar que la gravedad en los déficits previamente señalados depende de la intensidad, la frecuencia o la duración del consumo, es decir, a mayores niveles de consumo, mayor gravedad se podrá observar en los daños causados a nivel cognitivo.

Por ello, en personas jóvenes los daños a nivel cognitivo son más complicados de observar, no queriendo decir esto que no se esté produciendo deterioro a nivel cognitivo así como a nivel académico.


Consumir alcohol sólo los fines de semana, ¿repercute sobre las capacidades cognitivas de los jóvenes?

El consumo de alcohol de los jóvenes durante los fines de semana resulta peligroso y muchas veces se tiende a restarle importancia; “es parte de la juventud”, “hay que divertirse cuando uno es joven”, etc. Sin embargo, este consumo que se desarrolla mediante “atracones”, es decir, consumos elevados e intensos en un periodo muy corto de duración, genera daños en los jóvenes a nivel cerebral, y concretamente en las capacidades cognitivas que es el tema que nos ocupa en el presente artículo.

Diversas investigaciones han puesto de manifiesto que el consumo intermitente de alcohol durante los fines de semana genera un deterioro en el rendimiento de las funciones cerebrales que modula la corteza prefrontal, siendo este otro ejemplo de cómo las drogas repercuten sobre los estudios.

Cuando un adolescente o joven bebe durante el fin de semana, mantiene un patrón de consumo abusivo durante ese periodo de la semana, después para de beber y pasa un periodo de abstinencia (consumo abusivo de alcohol-abstinencia) y a los pocos días se repite (5 o 6 días).

Este patrón es muy dañino para la corteza prefrontal (proceso neurodegenerativo de las neuronas de la corteza prefrontal), ya que además del daño ocasionado por el consumo de alcohol en sí mismo, ese periodo de abstinencia hace que los daños se mantengan o empeoren, pudiendo equipararse con el deterioro que se produce en un bebedor crónico.

La corteza prefrontal es una de las áreas del cerebro que está implicada en el control de impulsos, aspectos de la personalidad del individuo, la regulación del comportamiento, la capacidad de razonamiento, en la toma de decisiones o en tareas de planificación complejas, por lo que es muy importante para el buen desarrollo académico de un joven o adolescente.

Si se consigue mantener una abstinencia prolongada se puede producir una mejora en este deterioro, sin embargo, si no de no cesar este patrón de consumo los daños pueden mantenerse a largo plazo, haciendo que en el futuro la persona tenga dificultades en cuanto al control de impulsos, a nivel comportamental o en la planificación de objetivos.

El consumo de alcohol durante los fines de semana también repercute sobre estudios


Dependencia o adicción

Además de todo lo expuesto anteriormente, no se debe olvidar que cuando se consume alguna droga (alcohol, cocaína, cannabis, etc..), especialmente en periodos como la adolescencia, de mayor vulnerabilidad, pues la personalidad y las capacidades cognitivas se están desarrollando, hay que tener especial cuidado ante el desarrollo de una dependencia o una adicción.

La presencia de una dependencia o una adicción incrementaría la frecuencia o la intensidad de consumo, y como se ha expuesto a lo largo del artículo las drogas afectan a las capacidades cognitivas, siendo en este caso más peligroso.

Por ello, es importante promover la abstinencia a la mayor brevedad posible para evitar que el consumo de drogas afecte a las capacidades cognitivas de la persona y del mismo modo, este consumo de drogas repercuta sobre los estudios.

En Centro Acción contamos con un equipo de profesionales expertos en el tratamiento de adicciones o dependencia, por lo que si quieres protegerte a ti mismo y a tu futuro, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Te invitamos a compartir este artículo para que otros estudiantes conozcan cómo las drogas repercuten sobre los estudios y así tengan una mayor conciencia del riesgo de consumirlas.

Centro Acción | Contacta ahora

Privacidad

14 + 2 =

91 057 72 02 / 683 767 899

info@centroaccion.es

Calle Salustiano Olózaga, 14, 1º Izquierda, 28001, Madrid

De lunes a viernes: 10:00 - 14:00 y 16:30 - 21:30