La Navidad es un tiempo de amor, de paz, de confraternidad, en el que la generosidad y la concordia con los demás parece un signo de identidad de estas fechas.

Estas fiestas son un periodo ideal para pasarlo en familia, con amigos cercanos, pero no nos protegen de los peligros que pueden surgir, por ejemplo, con los excesos que se cometen en cuanto a consumo de alcohol y otras drogas. En concreto son malas fechas para las personas que tiene una adicción, y vamos el porqué.

¿Todo lo que pasa en Navidad es bonito?

Según todo lo anteriormente descrito parece que cuando estamos en Navidad pasamos a una sociedad casi utópica, sin embargo, como bien dice la palabra esto es sólo una utopía pues no es del todo cierto.

En Navidad sigue habiendo conflictos interfamiliares, conflictos en pareja, conflictos entre amigos, la gente continúa teniendo problemas, pero muchas veces nos metemos tanto en las campañas publicitarias sobre ilusión, magia, felicidad así como en el entorno navideño que se nos olvidan estas cosas. Esto no es negativo, pero es importante recordar que durante este tiempo también existe riesgos y peligros debido a los excesos generales que suelen conllevar estas celebraciones.

¿Qué peligros tiene la Navidad?

La época de Navidad se asocia con luces, adornos de Navidad, villancicos, regalos, grandes comidas, celebraciones, es decir, múltiples estímulos relacionados con alegría. Sin embargo, también es una época en la que se echa de menos a las personas que no están, en la que aparecen sentimientos de soledad, y para muchos resulta una época de tristeza. Sin duda, es un época diferente y esto genera consecuencias en las personas a nivel general:

Excesos en las comidas Navideñas, dando lugar a un incremento en las calorías y aquellos que tienen problemas de salud como hipertensión, diabetes, colesterol, ácido úrico, entre otros corren mayor riesgo en esta época del año. Así mismo, las personas pueden incrementar su peso habitual.

Multitud de campañas publicitarias relacionadas con alimentos navideños (anuncios de alimentos en grandes superficies, mariscos, turrones, bebidas alcohólicas, etc.) así como otro tipo de artículos, especialmente aquellos que se regalan (anuncios de perfumes, ropa, cosméticos, juguetes, joyas, etc.)

Se incrementa el consumo de alcohol en las diferentes celebraciones que se dan en estas fechas; cenas con amigos, cenas con familiares, reencuentros, etc. Cuando se inicia un consumo de alcohol, aunque sea en pequeñas cantidades está generando un efecto en el organismo y en el cerebro, alterando el comportamiento, las emociones, los pensamientos, etc. de la persona que consume. En muchas ocasiones el consumo de alcohol genera conflictos entre miembros de un grupo de personas que está celebrando.

• Del mismo modo, el abuso del alcohol está relacionado con diferentes problemas de salud de carácter físico (problemas cardíacos, hepáticos, etc.)

• Debido a que durante la Navidad se utiliza el coche tanto para realizar desplazamientos para ver a los familiares cuando no se reside en la misma ciudad, como para realizar viajes y aprovechar esta época de año, o simplemente para acudir a eventos, suele ser una época en la que se da mayor número de accidentes de tráfico, estando vinculados muchos de ellos a los excesos en el consumo de alcohol y otras sustancias.

• Al finalizar el periodo navideño, como ocurre al acabar el verano, se puede sufrir lo que se conoce como síndrome postvacacional (experimentan mayores niveles de ansiedad e incluso ciertos síntomas depresivos). Esta inestabilidad emocional da lugar en algunos casos a rupturas sentimentales, incrementándose el número de divorcios en estas fechas del año.

Relación de los peligros navideños con la adicción

Todos los peligros que se han mencionado previamente dañan indudablemente a una persona que presenta una adicción. La adicción es una enfermedad que afecta al funcionamiento y la estructura del cerebro; concretamente al sistema dopaminérgico, y que se basa en una pérdida de control a pesar de las consecuencias negativas.

La manifestación más evidente y observable de una persona adicta es el consumo de una sustancia o la realización de una conducta compulsiva, sin embargo, el objeto de tratamiento no sólo se basa en procurar la abstinencia a una conducta o sustancia, sino que se promuevan los cambios necesarios en el individuo para que pueda tener una vida satisfactoria sin consumir. Existen ciertos rasgos de personalidad que suelen ser similares en una persona adicta; impulsividad, dificultad para canalizar y gestionar emociones, falta de flexibilidad y dificultad para adaptarse a los cambios, manejo inapropiado de la frustración, etc.

Es por ello, por lo que cuando una persona adicta comienza un tratamiento e inicia su abstinencia es importante que no se exponga a determinados factores de riesgo que pueden incrementar su probabilidad de consumir.

Por todo ello, la Navidad afecta a una persona que está en proceso de recuperación de una adicción, pues a nivel externo encuentra innumerables riesgos para los que no está preparado para afrontar (campañas publicitarias que fomentan las compras constantemente, consumo de alcohol generalizado y en los diferentes entornos a los que va, comidas excesivas, conductas compulsivas generalizadas emociones relacionadas con la alegría o la euforia o por el contrario sentimientos de tristeza, frustración o soledad, etc.).

Es decir, durante esta época del año es importante que las personas que presentan una adicción cuenten con el apoyo terapéutico necesario para que les facilite su abstinencia y serenidad, pues el número de riesgos se ven incrementados exponencialmente.

Tratamiento de adicciones en Navidad

En Centro Acción contamos con un equipo de profesionales que trabajan de manera integral para ayudarte en todas las dificultades que encuentres en tu proceso de recuperación. Nuestro objetivo es que cuentes con las herramientas necesarias para poder mantener la abstinencia a pesar de los riesgos que puedas encontrar en un periodo del año como este.

En esta época del año, hay que reforzar la sobriedad y renovar el compromiso con la recuperación, ya que si tienes un problema con el alcohol, por ejemplo, “una es demasiado y mil no son suficientes” y que por una pequeña copa para brindar puedes detonar de nuevo la adicción. Por eso es importante reforzar aspectos relacionados con factores de riesgo y prevención de recaídas y si estás en un proceso de recuperación pidas ayuda a tus terapeutas.

En cualquier caso, si no estás en un proceso de recuperación en Centro Acción podemos facilitarte un tratamiento orientado a la prevención de recaídas para esta época del año.

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