Conoce el problema de adicción a las drogas de Kiko Rivera (hijo de Isabel Pantoja) para entender mejor en qué consiste esta enfermedad y cómo puede superarse.

La adicción sigue siendo una enfermedad desconocida en nuestro país, genera debate, existen muchos mitos sobre lo que es adicción y se sigue cuestionando si la adicción es un vicio. Las personas que presentan una adicción tienen miedo y vergüenza a verbalizar su problema, por ser juzgados, estigmatizados o rechazados en determinados entornos.

Esto mismo les ocurre a los familiares de quienes presentan una adicción, lo cual hace mucho más difícil que busquen ayuda, ya que se intenta ocultar y solucionar por sus propios medios a pesar de no ser posible, por lo que el sufrimiento tanto del adicto como de los familiares es mayor.

En este artículo aprovechamos la visibilidad del problema de adicción a las drogas de Kiko Rivera para ayudar a entender qué consiste esta enfermedad y explicar cómo se puede salir de ella.


Realmente, ¿qué es una adicción?

Lo que se conoce socialmente de un adicto es que consume, o bien consume drogas o alcohol, o realiza alguna conducta compulsiva. Es decir, se trata de una persona que realiza repetidamente una conducta o que consume una sustancia sin parar.

En todo esto hay algo de cierto, pero la segunda parte es que la persona no para porque no puede parar, y la fuerza de voluntad en estos pacientes es la peor aliada, ya que carecen de ella, y por mucho que se esfuercen en tenerla para detener el consumo no pueden.

Una adición es una enfermedad primaria y crónica, que afecta al funcionamiento y la estructura del cerebro. La adicción se manifiesta como una pérdida de control sobre el consumo de drogas, alcohol u otras conductas compulsivas y la persona no puede parar a pesar de las consecuencias negativas que esto ocasione en su vida (área social, familiar, laboral, personal, etc.) Incluso poniendo su vida en peligro no pueden dejar de consumir.

Cualquier persona que no presente una adicción puede dejar algo que le daña, esa es la diferente entre tener la enfermedad de la adicción o no tenerla. Kiko Rivera comenta la importancia de que su mujer (Irene Rosales) lo “pusiera firme” para comenzar a ponerle solución a su adicción a las drogas, ya que por el mismo nunca llegaba a tener la determinación suficiente como para dejar de consumir.

Además, es importante tener en cuenta que para desarrollar una adicción se debe contar con una serie de factores, entre los que destacan contar con una predisposición genética para desarrollar una adicción, con ciertos aspectos del entorno, con características del individuo (ciertos rasgos de personalidad, herramientas para gestionar emociones, tolerancia a la frustración, adaptación al mundo, relación con uno mismo, etc.) y que se de la oportunidad de consumo.

Por ello, lo más evidente y observable es el consumo de una sustancia o la realización de una conducta compulsiva, sin embargo, para que una persona se mantenga abstinente a largo plazo es importante trabajar sobre muchos de los factores previamente expuestos, pues no se trata de no consumir, sino de vivir la sobriedad sintiéndose bien.


¿Cómo afecta la adicción al funcionamiento cerebral?

La adicción afecta al funcionamiento y la estructura del Sistema Dopaminérgico del cerebro, consiste en una alteración de la liberación de dopamina. La dopamina es un neurotransmisor del cerebro que se libera en el sistema de Recompensa cuando sentimos bienestar (comer, hacer actividades que nos gustan, relaciones sexuales, etc.) Además de hacernos sentir bien, la liberación de dopamina fomenta la repetición de la conducta que nos gusta.

Cuando se consumen drogas, se liberan mayores niveles de dopamina que con cualquiera de las otras actividades mencionadas, por lo que el impulso de repetir el consumo es proporcionalmente más intenso. Con cada consumo, se altera el funcionamiento natural de este proceso. Igualmente, lo que antes producía placer (comer, estar con la familia, ir al cine, etc.) deja de producirlo ya que la dopamina que el cerebro libera no tiene comparativa con la que se libera con el consumo de drogas, y el consumidor tiende a volverse apático.

Se entiende, por tanto, que la enfermedad de la adicción puede presentarse tanto en personas famosas, como es el caso que nos ocupa de Kiko Rivera, como en cualquier otra persona, ya que esta enfermedad no distingue entre clases, sexos, estatus sociales, etc.

Kiko Rivera Irene Rosales en Gran Hermano Dúo


Mensaje de Kiko Rivera sobre su adicción

En lo referente al mensaje que ha emitido Kiko Rivera sobre su adicción en el programa Gran Hermano Dúo de Telecinco, pueden señalarse diferentes aspectos:

“Tuve una adicción a la cocaína, la marihuana y el hachis…”

La adicción es una enfermedad primaria y crónica, que no se centra en las sustancias consumidas, lo importante es parar la compulsión y esto se puede acudiendo a un centro especializado y con la ayuda de profesionales, se puede detener. Se puede vivir una vida plena, y disfrutar de la misma, sin necesidad de consumir ni la droga por la que fuese que se sometió a tratamiento, ni ninguna otra.

“Malas compañías”

Es cierto que cuando una persona está consumiendo drogas, habitualmente se rodea de personas que consumen o bien se aísla. Cuando el consumo comienza a ser problemático, así como las consecuencias de este, las personas del entorno pueden comenzar a señalárselo a la persona que consume, lo cual es más que probable que no le resulte positivo y lo rechace. Por ello, puede buscar entornos donde se consuma o por el contrario consuma en solitario para evitar miradas indiscretas o posibles juicios.

“Gracias a mi mujer y a mi madre”.

La familia es un apoyo y un pilar fundamental ante una adicción, ya que uno de los síntomas de la adicción es la negación. Del mismo modo, los familiares pueden facilitar que el adicto pueda observar las consecuencias de su consumo, permitiéndoles pedir ayuda y por ende, responsabilizándose de su adicción. Si bien es cierto que un adicto no es culpable, sí es responsable de tratar su enfermedad.


En Centro Acción ayudamos a poner fin a la adicción

En Centro Acción aunamos recursos con los familiares de cara a poder llevar a buen término, y facilitar, la recuperación del adicto. En este sentido, le damos cabida a las familias a través de terapias de pareja, encuentros familiares además de terapia exclusiva para familiares. Los familiares sufren tanto o más que el adicto, por lo que ellos también deben recuperarse para poder entender lo que le está ocurriendo a su familiar y cómo ayudarle adecuadamente.

Del mismo modo, desde Centro Acción nos alegramos enormemente de que Kiko Rivera haya detenido sus consumos y esté en tratamiento, y nos alegramos más si cabe del mensaje de esperanza que transmitió. Hay que deshacerse poco a poco de los estigmas y el secretismo que rodean la enfermedad de la adicción ya que, entre otras cosas, son los responsables de la vergüenza que impide a adictos y familiares pedir ayuda, someterse a tratamiento.

El caso de Kiko Rivera ayuda a mostrar que estamos hablando de una enfermedad real que destruye tanto la vida del adicto como la de su entorno.Te animamos a compartir este artículo para ayudar a que más personas conozcan la adicción, la eviten y sean conscientes de que se puede salir de ella.

Contacto | Citas