Conoce las diferencias entre crack y cocaína partiendo del conocimiento de lo que es la adicción y las características individuales de cada sustancia.

La cocaína es una de las drogas más adictivas que existen al afectar directamente al cerebro, más concretamente, al sistema dopaminérgico. Este sistema, que tiene su epicentro en el Núcleo Accumbens, es mediante el cual el ser humano detecta cuando algo le gusta en mayor o menor medida.

Por citar algún ejemplo, cuando un individuo lleva a cabo una tarea que le satisface como puede ser degustar una comida, el Núcleo Accumbens libera una cantidad de dopamina que será proporcional a lo que la comida en cuestión le guste. El aprendizaje de cualquier individuo va muy ligado a esta liberación de dopamina: si algo gusta, se repite y, del mismo modo, si no gusta, esto se aprende y se evita volver a degustarla.

Generalmente, cuando el ser humano consume cocaína, la cantidad de dopamina que el Núcleo Accumbens libera es diez veces mayor que realizando cualquier otro comportamiento que guste (degustar una comida, disfrutar de un rato con la familia o amigos, practicar sexo, etc.).

Este es uno de los motivos que explican que una persona que prolonga su consumo de drogas en el tiempo se vuelva aparentemente apática, que deje de interesarse por las cosas que anteriormente le gustaban y comience a priorizar el consumo de drogas frente a anteriores comportamientos.

De forma habitual, la persona que consume cocaína durante un tiempo prolongado tenderá a desarrollar una dependencia e irá aumentando la dosis de consumo de forma gradual en el tiempo. Este aumento gradual de la dosis es debido a que se desarrollará una tolerancia, es decir, el cerebro producirá receptores destinados a absorber y procesar la cocaína.

Una persona que consuma cocaína de forma esporádica no tendrá receptores en comparación con la persona que lleva meses consumiendo cocaína.

En resumen, esta tolerancia desembocará en un consumo más frecuente tratando de mantener los efectos y, como consecuencia de esto, un mayor consumo.

Hemos visto que la persona que tiene una dependencia a la cocaína habrá desarrollado una tolerancia que inevitablemente le llevará a aumentar su dosis, consumiendo más de forma gradual. Presumiblemente esto hará que empiecen ha aparecer las consecuencias negativas, si no lo han hecho antes.

La persona que se encuentre en este punto necesitará más dinero, más tiempo y más recursos. Con gran probabilidad sus consumos se harán más visibles y necesitará manipular, mentir y ocultar más para tratar de paliar estas consecuencias y poder seguir consumiendo.

La adicción es una enfermedad primaria que tenderá a desarrollarse si se dan una serie de condiciones como son una predisposición genética, el acceso a la sustancia, ciertos aspectos de la personalidad, el manejo emocional de la persona, etc.

Todo lo anterior se da de la misma forma en otras drogas, como puede ser el crack, que es el tema que nos ocupa en el presente artículo, junto con el análisis de las diferencias entre crack y cocaína.

¿Qué es la cocaína?

La cocaína puede consumirse esnifándola, fumándola o inyectada.

Los efectos del consumo de cocaína a corto plazo pueden ser:

• Aumento del ritmo cardíaco

• Dilatación de las pupilas

• Disminución del apetito

• Sensación de euforia

• Comportamiento violento

Los efectos a largo plazo que la cocaína pueden producir son:

• Alteración del ritmo cardíaco

• Perforación del tabique nasal (cuando se consume esnifada)

• Pérdida del sentido del olfato

• Paranoias

• Alucinaciones

• Psicosis

¿Qué es el crack?

El Crack es también conocida como la cocaína de los pobres ya que su precio es bastante inferior al de la cocaína, haciéndola más asequible para las clases sociales menos favorecidas. Se obtiene al hervir clorhidrato de cocaína y bicarbonato sódico. Al hacerlo el agua se evapora y los cristales que quedan son el crack.

La forma de consumirse es fumándose, normalmente en una pipa, y obtiene su nombre por el ruido que produce cuando se calienta.

Esta droga suele estar más relacionada con la violencia aunque, en realidad, no es la droga en sí sino que el público que la consume al tener menos recursos sociales y un poder adquisitivo inferior, puede estar más relacionado con ciertas conductas como pueden ser los hurtos.

Igualmente se ha oído que las personas con adicción al crack tienen muy pocas probabilidades de recuperación e incluso que no son tratables cuando, en realidad, la adicción al crack se trata como cualquier otra sustancia, aunque sí que influye que las persona que consumen por lo general, tienen pocos recursos económicos.

Es por esto último por lo que se considera que la adicción al crack no tiene solución, aunque está más relacionado con las posibilidades del consumidor para acceder a un tratamiento que le permita detener el consumo.

Al consumirse crack se experimenta una euforia intensa de forma muy rápida que suele durar de cinco a quince minutos, dando paso a una sensación de depresión y tensión nerviosa. Esto propicia las ganas de repetir el consumo para paliar esas sensaciones adversas.

Los síntomas del consumo de crack a corto plazo son:

• Euforia.

• Pupilas dilatadas.

• Boca seca.

• Sudoración.

• Insomnio.

A largo plazo los síntomas del consumo de crack pueden ser:

• Dificultades respiratorias.

• Derrame cerebral.

• Paranoia.

• Agresividad.

• Daños en riñones, hígado y/o corazón.

Obtención del crack mediante la ebullición del clorhidrato de cocaína con bicarbonato sódico

Diferencias entre crack y cocaína

La primera diferencia entre el crack y la cocaína que se puede encontrar es la apariencia de ambas drogas, presentándose habitualmente la cocaína en forma de polvo mientras que el crack lo suele hacer en piedras compuestas de pequeños cristales.

Otra de las diferencias entre el crack y la cocaína que se ha expuesto previamente es el precio de compra del la mismas, siendo la cocaína bastante más cara y el crack, por lo económico que resulta, la forma en que sectores menos favorecidos optan por acceder a la cocaína.

Vemos diferencias entre el crack y la cocaína también en la intensidad de sus efectos iniciales, y en la duración de los mismos, sin olvidar las sensaciones posteriores. Esto tiende a hacer bastante más adictivo al crack que la cocaína.

Otra de las diferencias entre el crack y la cocaína que se pueden deducir de lo anterior es el público al que se dirigen, o el que las usa. Siempre habrá excepciones pero, por regla general, la brecha económica y social es sustancial.

En cualquiera de los casos, será necesario un tratamiento especializado para poder detener el consumo ya que, como con cualquier enfermedad, se necesita ayuda de personal cualificado para poder afrontarlo y obtener resultados satisfactorios.

¿Por qué realizar tratamiento en Centro Acción para la adicción a la cocaína o para la adicción al crack?

Centro Acción cuenta con un equipo de profesionales especializados en el tratamiento de la adicción al crack y la cocaína conformado por psicólogos, terapeutas, y psiquiatra especializado. Realizamos analíticas para verificar la abstinencia de nuestros pacientes.

En caso de ser necesario, bajo evaluación de nuestros profesionales, nuestro Centro cuenta con entorno de ingreso para desintoxicaciones complicadas. Nuestro tratamiento incluye terapias de orientación cognitivo-conductual, humanista, mindfulness, equinoterapia, entre otras.

La adicción no es un hábito, no es un vicio, ni es un síntoma de trastorno de la personalidad; es una enfermedad primaria y biopsicosocial que afecta a todos los aspectos de la persona: físico, mental, emocional, espiritual y social que requiere de un tratamiento completo que pasa por un abordaje que integre e intervenga sobre todos estos aspectos en un tratamiento holístico.

• Adquirir conciencia de la enfermedad de la adicción

• Poder identificar, contactar y expresar toda la gama de sentimientos que experimenta, desde los hostiles a los tiernos en un espacio de contención y de manera asertiva;

• Trabajar en la construcción y consolidación de su identidad al fortalecer su autoestima y diferenciarse;

• Identificar y trabajar en sus relaciones codependientes para superarlas; en el caso de familiares también se lleva a cabo.

• Poder elaborar un plan de vida sin drogas, y que merezca la pena seguir sin consumir

Te invitamos a compartir este artículo para que otras personas conozcan las diferencias entre crack y cocaína, entiendan que es la adicción y sean conscientes de  la importancia de tratar este problema.

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