Si te estás preguntado si se puede dejar de consumir sin ayuda especializada, este artículo puede ayudarte a saber qué hacer.

¿Por qué la gente consume drogas?

Las razones por las que se consumen drogas por primera vez en la vida son diversas y varían en función de cada individuo. Entre ellas, se pueden probar determinadas sustancias por el simple hecho de experimentar, por la curiosidad que despiertan sus efectos, por mero aburrimiento, porque los demás lo hacen o por ser aceptado por los iguales. Los más jóvenes, incluso pueden llegar a consumir porque existe cierta percepción social de que es algo “divertido” o “guay” o es algo que les hace lucir “ más adultos”.

Hay personas que se inician en el consumo de sustancias en este periodo adolescente, otras que lo hacen en etapa adulta y otros que lo hacen a edades más avanzadas. De igual forma, hay personas que nunca llegan a probarlas. Sin haber una edad totalmente precisa para ello, la adolescencia destaca por ser la etapa precursora en el consumo de drogas.

El alcohol y el tabaco se encuentran a la cabeza por ser las que se inician a edades más tempranas, entorno a los 13 años y a continuación el cannabis, con una edad media de inicio de aproximadamente 15 años. A partir de esta edad, puede surgir el consumo de otras sustancias como los alucinógenos; los estimulantes como cocaína o anfetamina; o las drogas de síntesis, como el éxtasis.

Si bien el primer contacto con estas sustancias emana de la experimentación o de la búsqueda de aceptación social, la continuidad en el consumo se debe a las propiedades farmacológicas que éstas tienen. Dichas sustancias actúan rápidamente en el cerebro, en las regiones encargadas de la recompensa y se sigue consumiendo porque básicamente se obtiene una sensación placentera y una sensación de bienestar.

Además, las drogas son capaces de alterar y cambiar el estado de ánimo o manipular las propias emociones, que se percibe como una de las principales razones por las que o bien se inicia el consumo o bien se mantiene. De esta forma, el consumo de drogas puede instalarse como una vía de escape ante las preocupaciones o dificultades del día a día.

Del uso al abuso de sustancias, hay un paso

En ocasiones, el uso de determinadas sustancias además de aportar sensaciones aparentemente agradables puede formar parte de la vida o entorno social de una persona, constituyendo lo que se conoce como “consumo recreativo”. Sin embargo, pueden aparecer ciertos patrones de consumo que se alejen de ese “consumo recreativo” que se caracteriza por ser más bien esporádico. Delimitar, por tanto, qué patrón de consumo es excesivo y qué patrón no, se convierte en una tarea compleja, ya que existen diferencias interindividuales.

No obstante, la diferencia entre usar y abusar de una sustancia reside en la manifestación de consecuencias negativas y la repercusión que comienza a tener el consumo en la vida y el desempeño de una persona. Algunas de estos efectos nocivos son bajo rendimiento o absentismo laboral, accidentes automovilísticos u otro tipo de problemas interpersonales.

Incluso, se puede considerar que un patrón de consumo es abusivo sin haberse manifestado aún tales consecuencias o efectos dañinos, ya que el consumo de drogas suele tener un impacto que empieza a ser notorio tras un intervalo de tiempo determinado.

No toda persona que consume sustancias, abusa de las mismas, ni toda persona que consume sustancias obtiene consecuencias negativas, pero hay algunas que sí y ahí es donde existe un problema que debe ser tratado. Generalmente, cuando se comienza a abusar de las drogas, el consumo va en incremento porque se produce el fenómeno de tolerancia. Esto último quiere decir, que la persona necesita ir aumentando la dosis de sustancia para experimentar el efecto inicial.

A medida que se intensifican las dosis del consumo o la frecuencia de este, los efectos derivados del mismo van in crescendo. Por otra parte, hay ciertas personas que, a pesar de hacer un uso excesivo de una sustancia, aún no han desarrollado una dependencia a la misma, pero con un consumo prolongado es cuestión de tiempo que se genere cierta dependencia.

Dejar de consumir sin ayuda especializada: ¿En qué consiste la dependencia a sustancias?

La dependencia a una sustancia se caracteriza principalmente por la presencia de síntomas físicos y psicológicos ante la ausencia de esta. Es decir, no consumir supone para una persona con dependencia, manifestar y sentir ganas de seguir consumiendo, seguidas por ansiedad, irritabilidad o nerviosismo que se corresponden a lo que se conoce como síndrome de abstinencia.

Cuando existe una dependencia, no se puede dejar de consumir sin ayuda especializada, es necesario un tratamiento que ayude al paciente a parar el consumo excesivo y perjudicial de una sustancia y que ayude a mitigar los efectos fisiológicos del síndrome de abstinencia. Si dicha dependencia se aborda de la forma adecuada, la persona en cuestión puede alejarse de este consumo que resulta perjudicial y adquirir las herramientas necesarias para mantener la abstinencia.

¿Es posible dejar de consumir sin ayuda especializada? Mujer mirando vaso con alcohol.

¿En qué se diferencian dependencia y adicción?

Ahora bien, tener dependencia no es sinónimo de adicción. Este último concepto es bastante más complejo, ya que una adicción en particular es una enfermedad primaria, crónica y progresiva en la que intervienen muchos factores y mecanismos neurobiológicos. Si bien una persona con una dependencia es capaz de percibir las secuelas que su consumo está originando, una persona con una adicción es incapaz de advertirlas y mucho menos dejar de consumir sustancias sin ayuda especializada. De hecho, este trastorno destaca precisamente por esto, seguir consumiendo muy a pesar de las consecuencias negativas.

Si el abuso de sustancias trae consecuencias como las anteriormente mencionadas en el terreno familiar o laboral, en el curso de una adicción estas consecuencias se ven multiplicadas enormemente. El consumo pasa a convertirse en el núcleo central de la vida del adicto, desplazando cualquier otro tipo de actividades, inclusive aquellas que antes le resultaban gratificantes. Esto se debe a la gran compulsión que tienen y al progreso de la propia enfermedad.

El consumo equivale a problemas, pero cuando desaparece el consumo de forma transitoria, los problemas persisten y se generalizan a la vida de estas personas. Sin embargo, si logran detener provisionalmente el consumo, es cuestión de tiempo que vuelvan a hacerlo. Este hecho pone de relieve que se trata de una enfermedad que le impide dejar de consumir por su cuenta y que no se trata en absoluto, de poner fuerza de voluntad.

Frecuentemente, se utilizan los pretextos y las excusas para justificar el consumo. Tienden a prometer que controlan el consumo o que van a dejar de hacerlo por su propia cuenta, que lo harán después de verano, que lo harán después de las navidades o cuando consigan ese trabajo al que están aplicado, pero la verdad es que ese momento nunca llega.

¿Dejar de consumir sin ayuda especializada? Pide ayuda para el tratamiento de la adicción

La realidad, es que no se puede dejar de consumir sin ayuda especializada. A menudo, la compulsión puede ser grande, así como las ganas de consumir y las consecuencias a las que se tienen que enfrentar. Todo ello esconde un problema de base, la dificultad que tienen para hacer frente a la vida tal cual viene y tal cual es, con sus problemas y obstáculos.

Así como un odontólogo es el profesional encargado de tratar las gingivitis o las caries dentales; un fisioterapeuta es capaz de atender todo tipo de lesiones musculares o enfermedades osteoarticulares; o un neurólogo se ocupa de traumatismos craneales o espinales, los psicólogos y psiquiatras son los profesionales encargados de abordar las adicciones. Para ello, deben estar especializados en el tratamiento y seguimiento de esta patología.

En Centro Acción contamos con un equipo multidisciplinar, formado en todo tipo de adicciones a sustancias y adicciones en las que intervienen conductas adicitivas. Nuestra prioridad, es llevar a cabo un tratamiento de acción completamente personalizado y acompañar a cada uno de nuestros pacientes en su proceso de recuperación. Una vida satisfactoria sin consumo y sin consecuencias atroces, es posible, no dudes en pedir ayuda si lo necesitas.

Te invitamos a compartir este artículo con personas a las que les pueda resultar de interés saber si se puede dejar de consumir sin ayuda especializada.

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