La presencia de un familiar con una adicción supone un desajuste emocional y psicológico para todos los miembros del núcleo familiar. Si bien es cierto que la persona adicta es quien padece la enfermedad, las conductas disfuncionales que aparecen con el trastorno dan lugar a sufrimiento y malestar en su entorno más cercano.

Los familiares de los adictos viven en la sombra, pero mantienen una fuerte preocupación y se ven afectados encarecidamente por los comportamientos asociados a la adicción. El desconocimiento inicial que se mantiene cuando se comienza a conocer la problemática, da lugar a que los familiares adopten roles disfuncionales con el objetivo de fomentar el cambio en el adicto.

Es común que los familiares se hagan cargo de solventar los problemas que el adicto ha generado por su adicción (realizan pagos o ponen excusas en el entorno del adicto para justificarle); también existen familiares que se encargan de todas las responsabilidades y obligaciones del adicto; otros culpabilizan constantemente al adicto o implantan disciplina de manera estricta. En cualquier caso, el objetivo siempre es hacer que el paciente abandone la conducta de consumo y, por ende, finalicen todas las conductas disfuncionales que lleva a cabo, intentándolo desde la confusión, la desesperanza y el continuo estado de tensión emocional al que se ven sometidos.

Los miembros de la familia que conviven con un adicto presentan elevados niveles de estrés, sensación de vacío y falta de apoyo. Asimismo, existe frustración continua e impotencia porque la conducta repetitiva de consumo del adicto no cesa.


Definición de codependencia

La codependencia se define como el ciclo de patrones cognitivos, emocionales y conductuales disfuncionales que aparecen frecuentemente y de forma compulsiva como respuesta a una relación tóxica y que genera dolor, en este caso entre el adicto y los miembros de su familia más cercana, aunque también se puede dar en la pareja o amigos. La persona codependiente puede reflejar ciertas manifestaciones de carácter clínico a largo plazo, y no solamente de manera inmediata.

Del mismo modo, es importante destacar que la persona codependiente en un momento inicial lo es únicamente del adicto, aunque podría generalizarlo a otras relaciones interpersonales de su entorno.

Codependencia


Síntomas de la codependencia

Entre los síntomas más frecuentes que pueden presentar están: dificultades en la gestión y canalización emocional; problemas en las relaciones interpersonales con personas ajenas al núcleo familiar; conductas compulsivas; baja autoestima; vergüenza; sensación de incapacidad; necesidad de control; sintomatología depresiva o síntomas somáticos (dolor de cabeza, dolor de espalda, gastritis), entre otros. Del mismo modo, además de estos síntomas, existe un desajuste en el funcionamiento cotidiano de la persona codependiente y en el desarrollo de sus relaciones interpersonales.

Resulta de suma importancia que una vez que el familiar que presenta una adicción ha iniciado un tratamiento para entrar en el proceso de recuperación, los familiares que han desarrollado codependencia recuperen su bienestar psicológico, emocional y social.

En nuestro Centro especializado de tratamiento de adicciones los familiares son una pieza fundamental para el mantenimiento de la abstinencia del adicto y por ello, el Equipo Especialista en Tratamiento de Adicciones también trabaja con los familiares de los adictos, tanto para aportar instrucciones sobre el manejo de las diversas situaciones problema con el adicto como a nivel personal para fomentar su satisfacción personal.

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