Conoce qué es la negación de la adicción, cómo se desarrolla, sus consecuencias, los mecanismos que usa el adicto y cómo superarla.

Se considera que la adicción es una enfermedad que presenta alteraciones en la función y la estructura del cerebro. Sin embargo, el núcleo psicopatológico se nutre de recursos del Pensamiento Adictivo. Éste, se constituye por la presencia de creencias, mecanismos de defensa, autoengaño, distorsiones en el pensamiento, o la negación de la adicción, entre otros.

¿Qué es la negación de la adicción?

La negación en la adicción es uno de los pilares fundamentales que sostienen esta enfermedad. Es el mecanismo psicológico que se encarga de hacer casi imposible que las personas adictas reconozcan la realidad, es decir, que acepten que tienen una enfermedad y/o que su consumo está fuera de control.

Pensar que aun pueden gobernar sus vidas si se dan las circunstancias adecuadas; afirmar que no son responsables del daño que generan en otros; o insistir en que lo único que necesitan para mejorar es hacer un cambio en algo determinado -amistades, cambios geográficos, empleo-, son las distintas formas en las que se expresa la negación.

Normalmente, la negación es tan grande como los pretextos y las justificaciones que le acompañan y a pesar de que éstos fallan reiteradamente, los adictos se aferran tanto a las excusas como aquellos que se agarran a un clavo ardiente. Contra toda evidencia, las personas con adicción niegan rotunda y sistemáticamente tener un problema con una determinada sustancia o con una determinada conducta. Son capaces de autoengañarse hasta tal punto, que creen que su consumo no tiene consecuencias y que nunca las va a tener. Es más, contra toda consecuencia siempre aparece una nueva justificación.

¿Cómo se desarrolla y cuáles son sus consecuencias?

¿De qué manera la negación ayuda a mantener una adicción? La adicción, como hemos comentado, es una enfermedad biopsicosocial y como cualquier otra patología, presenta una sintomatología determinada. Afecta, no solo la salud física, sino también la salud mental, emocional y psicológica de la persona.

La negación es uno de los síntomas principales de la adicción, que se puede entender en sí misma como una respuesta a la enfermedad y que desempeña una función específica. Su objetivo es bloquear la conciencia de la persona e incluso de sus familiares, para proteger al adicto -y al familiar- de comprobar en que se está convirtiendo su vida o en quienes se están convirtiendo ellos. Es una estrategia psicológica y conductual que le escuda de aquellas cosas que no quiere ver o que no quiere saber. Al usar la negación como estilo de afrontamiento, se reduce la ansiedad y se preserva la autoimagen del adicto, no obstante, se protege y se refuerza el sistema adictivo.

La negación de la adicción comienza por la negación misma de la enfermedad, sin embargo, campa a sus anchas en todas las áreas de la vida del adicto, llegando a bloquear o cortar todo tipo de emociones o sentimientos. A menudo, es frecuente sentir tristeza, inseguridad, culpabilidad, vergüenza, soledad, miedo, impotencia o ansiedad siendo adicto, no obstante, este mecanismo interviene para que lo disimulen o lo nieguen ante los demás y ante sí mismos. Opera sin descanso, suprimiendo incluso los momentos más dolorosos, dejando en ocasiones al adicto sin oportunidad de avergonzarse, enfadarse o sentir malestar.

De esta forma, la enfermedad evita que el adicto entre en contacto con las consecuencias de su consumo para hacerse con el adicto y seguir avanzando.

La negación también acapara la dinámica familiar, desequilibrando y alterando las redes de relaciones interpersonales, los roles o las funciones de cada componente. La dinámica se convierte en disfuncional, provocando que los problemas en lugar de ser enfrentados y solucionados pasen inadvertidos y se evadan.

Aparentemente, puede parecer que los adictos se desempeñan deliberadamente y que mienten conscientemente. La realidad es bien diferente, ya que es un proceso mental tan complejo que, con frecuencia, los propios adictos no comprenden como funciona o como son capaces de hacer uso de este. Por un lado, la negación se posiciona como uno de los grandes obstáculos a la hora de buscar ayuda; por otro lado, es el puente que la enfermedad necesita para seguir progresando.

¿Qué mecanismos emplean los adictos para negar que tienen una adicción?

Este fenómeno se puede observar asumiendo muchas formas, entre ellas:

Negación simple: Negar terminantemente tener un problema con una sustancia o con una conducta, o rechazar que dicho consumo tenga algún tipo de conexión con los efectos negativos que acontecen en su vida.

Racionalizar: La racionalización significa asignar una razón lógica a algo que no la tiene o que es por naturaleza irrazonable, es decir, consiste en aportar “buenos argumentos” relacionados con el por qué de su consumo o de su comportamiento, cuya finalidad última es la de justificarse.

Minimizar: Como su nombre indica, la minimización se trata de asumir que se puede tener un problema, pero hacerlo más pequeño, como por ejemplo restándole importancia a las consecuencias, como si la enfermedad no estuviese presente.

Proyectar: Cuando el adicto proyecta, atribuye a otros u a otras cosas, los problemas o las consecuencias que están sucediendo en su propia realidad. De esta forma, el adicto no niega del todo el problema, pero lo utiliza como un medio para culpabilizar a los demás y así no culparse a sí mismo.

Justificar: Tal y como se ha comentado en varias ocasiones, la negación se vale de la justificación en forma de pretextos, excusas, mentiras o engaños para dar explicaciones sobre su comportamiento errático.

Futurizar: Cuando un adicto futuriza, se extrae una vez más de la realidad en la que vive o del tiempo presente, para situarse en un tiempo futuro, que le impide ponerse en contacto con su verdadera realidad. Al futurizar, deja en manos de la posteridad una posibilidad incierta de mejorar su vida.

Negación de la adicción - Hombre ocultando su rostro con la mano.

¿Es posible superar la negación de la adicción?

Por supuesto. Si bien el adicto trata de evitar hablar de los problemas que ocasiona su consumo y/o conducta compulsiva, en ocasiones se puede volver agresivo y hostil, tarde o temprano, llega un momento en el que las consecuencias y los efectos negativos se hacen tan evidentes que la persona se ve forzada a buscar ayuda.

Llegan a reconocer finalmente la enfermedad, cuando logran quebrantar su sistema de defensas, es decir, los mecanismos de negación a los que se ha hecho referencia. Con tratamiento psicológico se amplia la conciencia de la persona, en cuanto al problema que está ocasionándole tantas consecuencias negativas, pero es conveniente saber que superar la negación de la adicción es un proceso que conlleva tiempo y debe de ser tratado con un equipo multidisciplinar y especialista en adicciones.

La presencia de la negación se sitúa como el primer gran obstáculo para incorporarse en un programa de tratamiento, ya que este mecanismo resulta casi automático en las fases agudas de la enfermedad. Para un adicto, al igual que para cualquier persona con una enfermedad, el inicio de un tratamiento resulta un proceso difícil, pero posible y acertado. Es importante establecer un paradigma de cambio, en el que es fundamental que el adicto desee aceptar los cambios que tiene que hacer en su vida.

No basta con pensar únicamente en los problemas y en las consecuencias, se debe tomar acción para lograr dichos cambios. En caso contrario, las consecuencias de la adicción serán con el paso del tiempo cada vez más dolorosas y a su vez lo serán las soluciones posibles.

Por lo que aparte de conseguir la abstinencia, el tratamiento debe de ir orientado a modificar los patrones de comportamiento, los sentimientos, las emociones y la reorganización familiar. La adicción tiene tratamiento y las personas que la padecen pueden quebrar la gran coraza obstaculizadora y protectora que le abstrae de su realidad y emprender un nuevo proyecto de vida lejos del consumo.

Te invitamos a compartir este artículo con tus familiares y amigos para que entiendan mejor en qué consiste la negación de la adicción, cuáles son sus consecuencias, los mecanismo que usa el adicto y cómo puede superarse.

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