Es habitual ver cómo, conforme se alarga el periodo en que una persona consume drogas, va dejando de hacer cosas que antes le motivaban, incluso va cambiando hábitos del día a día. Del mismo modo es posible que, una vez iniciada su recuperación, aparezca una apatía y una desesperanza.

 

¿Por qué repetimos las cosas que nos gustan?

 

La adicción es una enfermedad que afecta principalmente al sistema dopaminérgico del cerebro. La dopamina es un neurotransmisor muy ligado al placer, siendo conocida en algunos casos como la hormona del placer (junto con la serotonina y la endorfina).

Cuando hacemos algo que nos gusta (comer nuestra comida favorita, ir al cine con la familia, tener relaciones sexuales, etc.), se libera dopamina a través del Núcleo Accumbens y tenemos una sensación de bienestar y placer. Nuestro cerebro registra que esa actividad ha generado dopamina y se genera un aprendizaje (asociación), lo cual se traduce en una motivación conductual a repetir ese comportamiento. Para hacerlo más sencillo, esto es lo que ocurre cuando se entrena a una mascota a hacer algo, si después de hacerlo le damos una recompensa, siente placer y tiende a repetir esa conducta porque sabe que después tendrá su recompensa. Llevado a las personas, la dopamina tiene mucho que ver con nuestro sistema de aprendizaje ya que tendemos a repetir aquello que nos gusta, que nos da placer.

DEJADEZ

 

¿Por qué se repite el consumo de drogas/conductas adictivas?

 

Cuando una persona consume cocaína o alcohol, o cuando juega o come su comida favorita (por citar algún ejemplo), se estima que la cantidad de dopamina liberada a través del Núcleo Accumbens es hasta diez veces superior a la que se libera cuando se realiza alguna otra conducta que les genere placer. Por todo esto, y retomando lo que antes hablábamos del aprendizaje, la persona que consume droga o realiza la conducta adictiva tendrá una motivación superior para repetir ese comportamiento que cuando hace alguna de las actividades sanas que le gustan.  

 

¿Qué relación existe entre la dejadez y drogas?

 

Cojamos como ejemplo una persona que en un momento dado empieza a tomar cocaína, continúa tomándola hasta el punto de desarrollar una dependencia y luego, por sus características personales (posible predisposición genética, nivel económico, entorno, etc.) desarrolla la enfermedad de la adicción. Esta persona, antes de empezar su consumo de cocaína y desde hace mucho tiempo, tenía una serie de hobbies y costumbres que le gustaban bastante y le hacían sentirse bien, sentir placer. Estos eran ir al cine los sábados con su familia o amigos, jugar al fútbol con los amigos los miércoles por la tarde, salir a cenar con su mujer los viernes y salir a pasear por el campo con sus hijos los domingos, momento que también aprovechaban para pasear a los perros. Cuando los consumos de cocaína de nuestro sujeto se fueron alargando en el tiempo, éste pasó por diferentes momentos en que su cerebro se adaptó a la cantidad de cocaina que consumía. 

Esta adaptación hizo que la dosis que consumía de cocaina dejase de afectarle como lo hacía en los primeros momentos de consumirla. Por este motivo nuestro sujeto, cada vez que su cerebro se adaptaba consiguiendo metabolizar la cocaína ingerida de forma más rápida y eficiente, él aumentaba la dosis tratando de recuperar las sensaciones que sentía en sus primeros consumos y que tanto le gustaban. Así pues, su consumo iba aumentando de forma progresiva (cada vez que su cerebro se adaptaba, él aumentaba la dosis). 

En el mismo proceso, de forma paralela pero muy ligada, le pudo ocurrir también que se acostumbró a esas grandes inyecciones de dopamina (hasta diez veces más que realizando los hobbies y costumbres que siempre le habían gustado) por lo que, muy seguramente, el placer que le ocasionaban sus hobbies y costumbres empezaron a perder relevancia. 

Nuestro sujeto, posiblemente, los fue relegando a un segundo plano ya que él había aprendido algo que le daba mucho más placer: en este caso, el consumo de cocaina. Ir al cine dejó de motivarle tanto, jugar al fútbol empezó a perder su atractivo, incluso las cenas de los viernes y el rato con sus hijos pudieron pasar a ser un incordio. En los primeros momentos pondría excusas que los demás aceptarían, pero, con el tiempo y la reiteración de sus ausencias, empezó a perder credibilidad y la duda, la frustración y la preocupación hicieron acto de presencia.  

En Centro Acción, nuestro Centro Especializado en Adicciones en Madrid, consideramos que una de las posibles relaciones entre dejadez y drogas es que, cuando el consumidor de droga mantiene su consumo durante un tiempo indeterminado (dependerá de las peculiaridades de cada uno), es probable que vaya dejando de hacer las cosas que siempre había hecho, las que le gustaban y, desde ahí, la sensación que le llegue a su entorno es la de que se ha vuelto dejado, como pasota. 

SOMBRA

 

¿La relación dejadez y drogas se mantiene durante el tratamiento?

 

Además de lo que se ha mencionado hasta ahora, que la realización de una conducta adictiva o el consumo de drogas se vuelven el centro de la vida del individuo y esto hace que poco a poco vaya dejando de lado aspectos de su vida que antes le motivaban, así como incluso obligaciones y rutinas diarias, existe otra posibilidad en la relación de dejadez y drogas.

Cuando una persona decide realizar un programa de recuperación, lo habitual es que el abandono del consumo y el mantenimiento de la abstinencia genere un estado de mayor motivación. Sin embargo, al tiempo (indeterminado) de abandonar el consumo puede aparecer apatía o dejadez. 

En un momento dado e incluso desde el principio, tome conciencia de como el ir realizando cambios le facilita el proceso de recuperación y, contra todo pronóstico, estos cambios no son tan tremendos como los imaginaba. Todo esto hace que, dentro de las dificultades lógicas que pueden producirse, el interesado tenga ánimo y este motivado. 

Sin embargo, puede ocurrir que ni la abstinencia ni el resultado de los cambios les parezcan nada del otro mundo. Pueden empezar a sentir que todo se torna gris y que su vida en adelante va a ser un rollo, con un montón de limitaciones dadas por su impotencia ante el consumo de drogas o la realización de la conducta adictiva. Este es otro de los puntos donde puede aparecer relación entre dejadez y drogas. 

La dejadez y drogas van unidas durante algún tiempo, por lo que al realizar cambios y no encontrar esa liberación tan potente de dopamina puede volver a aparecer. Por ello, en Centro Acción tenemos muy en cuenta este estado anímico como parte del proceso, y nuestros profesionales trabajan diariamente para que el paciente incorpore nuevas costumbres y hábitos en su vida que le motiven, le resulten atractivas y le causen placer.

Estos son dos de los motivos que nosotros en nuestro Centro Especializado en Adicciones de Madrid; Centro Acción, consideramos que pueden influir en que en ocasiones se pueda apreciar una especie de dejadez en las personas que tienen una adicción, una posible respuesta a Dejadez: ¿Indicativo de consumo de drogas? Esto, como hemos mencionado antes, puede ocurrir tanto en el consumo de drogas (cocaina, alcohol, porros, etc.) como en la realización de una conducta adictiva (juego, comida, sexo, prostitución, etc.).

 

¿Cómo te podemos ayudar en Centro Acción?

 

Nosotros en Centro Acción, nuestro Centro de Desintoxicación en Madrid, tenemos más de 15 años de experiencia en el tratamiento de adicciones, con y sin sustancia, y hemos elaborado a tal efecto tratamientos específicos para cada tipo de consumo: Tratamiento Especializado en el Consumo de Cocaina, Tratamiento Especializado en el Consumo de Alcohol, Tratamiento Especializado en el Consumo de Porros, etc. así como Tratamiento Especializado en el Consumo de Juego, Tratamiento Especializado en el Consumo de Pornografía, Tratamiento Especializado en el Consumo de Comida, Tratamiento Especializado en el Consumo de Prostitución, etc.; que se adecuan a las necesidades y características de cada persona.  Todo el equipo de profesionales especializados en adicciones que conforman la plantilla de Centro Acción aborda cada caso de manera conjunta e integral, aportando cada uno sus conocimientos y experiencia en su especialidad concreta. 

Entendemos, y nuestra experiencia nos confirma, que es posible detener los consumo y cambiar los actos y actitudes para recuperar una vida plena y que merezca la pena lejos de las drogas y las conductas adictivas. Y de esa dejadez que venimos comentando: eliminando esa relación entre dejadez y adicción o dejadez y drogas. 

Ponemos a su disposición toda nuestra experiencia y dedicación.

De el paso y recupere su vida.

 

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