La terapia con caballos tiene múltiples beneficios en la recuperación de las adicciones, estableciendo como primera premisa que el humano debe fomentar un vínculo de comprensión con el equino adaptando su comunicación en base al lenguaje del animal.

La equinoterapia incluye diferentes ejercicios que van desde cuidados a pie de tierra, hasta montar al caballo. Gracias a la equinoterapia, la persona puede beneficiarse de una mejora física, psicológica y social.


Comunicación con los caballos

El consumo de sustancias o la realización de una conducta adictiva generalmente tiene el objetivo de que la persona se evada de emociones negativas o modifique su estado de ánimo.

El adicto tiene dificultades para manejar y canalizar adecuadamente sus emociones, especialmente las negativas, por ello, cuando inicia un proceso de recuperación es importante que comiencen a ser más conscientes de cómo se sienten y progresivamente ir afrontando estas emociones en su día a día.

Los caballos son animales con una sensibilidad emocional pasmosa, son capaces de percibir el estado de ánimo o la emoción que siente una persona y reaccionan de manera inmediata en base a ellas. No reaccionan ante la comunicación verbal, sino ante la comunicación no verbal de la persona que tiene delante (lenguaje corporal, es decir, ante los procesos automáticos y menos conscientes del individuo).

Las respuestas del equino indican cómo nos sentimos y relacionamos con nosotros mismos y cómo nos relacionamos con el mundo. Esto es un aspecto muy positivo terapéuticamente en el proceso de recuperación de un adicto, debido a que permiten a los pacientes mejorar su autocontrol y autoconfianza, así como la gestión y canalización de las emociones, en base a las reacciones que pudiera tener el animal.


Aspectos que la equinoterapia mejora en el tratamiento de la adicción

Uno de los grandes beneficios de la equinoterapia es que se sale del entorno terapéutico habitual, promoviendo la adherencia y la colaboración del paciente debido a que se desarrolla al aire libre, en entornos naturales y el ambiente suele tomar un cariz lúdico. Además, es importante tener en cuenta el vínculo emocional que se establece con el caballo, pues favorece igualmente la predisposición del paciente.

A través de la relación que se establece con el animal se realiza un ejercicio de darse cuenta, es decir, prestar atención a sí mismo y al entorno en el momento presente. Esto último facilita la conexión con las emociones, sensaciones o pensamientos aquí y ahora.

• Favorece la desconexión de las preocupaciones y rutinas diarias.

• La forma de comunicarse con el caballo facilita que el individuo sea consciente de cómo se relaciona con su entorno.

• Al establecer un vínculo con el caballo el individuo tiene la oportunidad de mejorar y avanzar en aquellos planos de su vida que necesitan un cambio.

• Permite desarrollar capacidades o habilidades que mejoren su funcionamiento en la vida cotidiana.

• Mejora la autoestima y la autoconfianza.

• Fomenta e incrementa el autocontrol y la autonomía.

• Mejora funciones ejecutivas: atención, concentración y memoria.

• Favorece el control y la canalización emocional

En la relación con los caballos no existe ninguna forma de manipular, pues el animal reacciona a las emociones de manera inmediata, solo entiende cuando hay autenticidad.


¿Cómo facilita la terapia con caballos la recuperación de una adicción?

Equinoterapia para el tratamiento de las adicciones

Cuando la adicción se mantiene en activo (consumo de la sustancia o emisión de la conducta adictiva), el adicto manifiesta actitudes y pensamientos disfuncionales, no canaliza ni gestiona sus emociones adecuadamente y sus conductas no son adaptativas.

Cuando un adicto establece un vínculo con un caballo, debe evitar tener actitudes manipulativas debido a que no funciona en la relación con el animal. Sin embargo, esta estrategia puede que haya sido un elemento para conseguir sus objetivos durante el proceso adictivo. El caballo le permitirá tomar conciencia de esta actitud, así como de que si lo que se quiere es desarrollar un vínculo sano de confianza con el entorno no debe ser utilizada ya que no funciona.

Otra de las características de un adicto, en términos generales, suele ser la intolerancia a la frustración, unida a una necesidad de control hacia sí mismo y hacia su entorno. Sin embargo, en la relación con el caballo, si se desea obtener algo del animal se debe evitar la exigencia y el control, puesto que el animal manifestará rigidez y desobediencia, justamente lo contrario.

Debido a las actitudes manipulativas, engaños, etc. que pueden darse durante el periodo de consumo activo el entorno más cercano al adicto manifiesta desconfianza. Sin embargo, el adicto también suele sentir desconfianza hacia sí mismo y hacia los demás. La terapia con caballos va a ayudar al individuo a ser consciente de la desconfianza e inseguridad que pueda tener, potenciando la seguridad y la confianza a través de la relación con él, pues la confianza es un elemento central en dicha relación.

Es imprescindible la humildad en el humano para establecer una relación entre iguales.


Terapia con caballos en el tratamiento de la adicción

Todos los aspectos que se han detallado, además de la mejora física implícita, fomentan la asunción de responsabilidades, la mejora cognitiva, vínculos afectivos sanos y el compromiso por parte de un adicto.

La equinoterapia es una disciplina más que se incluye en las modalidades de tratamiento multidisciplinar. La equinoterapia complementará un programa de tratamiento especializado en adicciones, como el que se imparte en el Centro Acción.

El caballo te enfrentará a ti mismo, actitudes, pensamientos y emociones, haciendo de un espejo de ti mismo, de cómo te relacionas contigo mismo y con tu entorno.

Te invitamos a compartir este artículo si deseas dar a conocer a otras personas cómo pueda ayudar la terapia con caballos en el tratamiento de la adicción.

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