Dejar la cocaína es complicado, como ocurre con otras sustancias o comportamientos muy adictivos, pero no es imposible.

El consumo de cocaína se puede clasificar de la siguiente manera teniendo en cuenta las repercusiones ocasionadas en el control sobre la sustancia:

Uso de cocaína: consumos esporádicos de la sustancia que tienen escasas consecuencias. Las personas que hacen un uso de la cocaína pueden abandonar el consumo cuando lo decidan, siempre y cuando este no vaya a más.

Abuso de la sustancia: la cantidad e intensidad del consumo de cocaína se ha visto incrementado de manera exponencial, comienzan a aparecer las consecuencias negativas por ello (siendo económicas muchas veces las primeras en aparecer).

Adicción a la cocaína: el consumo de la sustancia repercute en todas las áreas importante de la vida de quien consume (dificultades sociales, laborales, familiares, de pareja, aislamiento, etc.). En el caso de la adicción las consecuencias negativas son evidentes, sin embargo, la enfermedad de la adicción imposibilita que el adicto pare de consumir sin ayuda.


¿Por qué una persona que presenta una adicción a la cocaína no puede parar de consumir?

Como se exponía previamente, una persona que es adicta a la cocaína no puede dejar de consumir de manera compulsiva pese a las consecuencias negativas que mantiene en su vida, incluso llegando a no poder hacer frente a las obligaciones y responsabilidades diarias.

Una adicción, independientemente de la sustancia o la conducta a la que se sea adicto es una enfermedad del cerebro, puesto que afecta al funcionamiento y a la estructura de este. Se trata de una enfermedad crónica, que se puede detener pero que de no hacerlo es progresiva y puede llegar incluso a que el adicto descuide los hábitos más básicos de la vida cotidiana (higiene, alimentación o sueño) y en casos graves puede ser mortal.

El consumo de cocaína genera una liberación masiva de una sustancia cerebral (neurotransmisor) llamada dopamina. La dopamina es la sustancia que se libera cuando algo nos hace sentir bien. Cuando algo nos hace sentir bien tendemos a repetirlo, por ello, es una sustancia que no sólo genera bienestar en el individuo, sino que motiva a repetir esa conducta.

Sin embargo, podemos liberar dopamina con muchas conductas naturales (comer un plato que nos gusta, mantener relaciones sexuales, practicar un deporte que nos gustan, actividades, etc.), aunque, en el caso del consumo de cocaína la liberación de esta sustancia cerebral es mucho mayor que con cualquier estímulo natural.

Además de esto, es importante tener en cuenta que la asociación que se produce a nivel cerebral entre la cocaína y diversos estímulos de la vida (amigos, lugares, estados emocionales) es muy potente, apareciendo un deseo constante en el individuo que le motiva a continuar consumiendo a pesar de las consecuencias negativas provocadas por dicho consumo.

Finalmente reseñar que la adicción a la cocaína es un trastorno de control de impulsos, que se define por la imposibilidad de dejar de consumir a pesar de las repercusiones negativas y el sufrimiento del propio adicto ante esa incapacidad para abandonar el consumo.

Consejos para dejar la cocaína

Pautas para dejar la cocaína

Lo primero que se debe valorar es en qué punto está tu consumo:

Si realmente haces un uso de la cocaína existen dos opciones:

– Que puedas mantener un consumo esporádico y dejarlo en algún momento (no eres adicto).

– Que el consumo cada vez sea mayor en frecuencia y cantidad y derive una dependencia o una adicción.

En cualquier caso, resulta mejor prevenir por lo que la recomendación es que no te arriesgues y si no tienes problema abandones el consumo antes de que el efecto de la tolerancia (cada vez necesitarás mayor cantidad de cocaína para obtener los mimos efectos que al principio) aparezca y acabes teniendo una dependencia o adicción.

En caso de que exista un abuso de la sustancia, las consecuencias negativas han comenzado a aparecer y como se ha expuesto previamente el consumo si no se detiene puede ir acrecentándose y tu vida cada vez se vea expuesta a mayores repercusiones. Es por ello, por lo que la recomendación es que pidas ayuda para detener el consumo y para que se te aporten herramientas para manejar aquellos aspectos de tu vida que están relacionados con el consumo. El objetivo es que sufras las menores consecuencias posibles y puedas tener una vida plena alejada del consumo.

Finalmente, si se trata de una adicción, no cabe duda de que necesitas un tratamiento especializado en adicciones. Como se exponía previamente, la adicción es una enfermedad crónica que se puede detener, pero no por uno mismo, sino mediante la ayuda de profesionales que conozcan la problemática y te puedan orientar correctamente en el proceso. El objetivo es que puedas mantenerte no sólo sin consumir la sustancia a largo plazo, sino que tengas bienestar en tu vida sin consumir cocaína evitando posibles recaídas tras años sin consumir.

Nuestro centro, cuenta con un equipo multidisciplinar de profesionales expertos en el tratamiento personas que consumen cocaína, independientemente del estadio en el que se encuentre el consumo. Siempre ofrecemos tratamientos personalizados teniendo en cuenta las necesidades y el tipo de consumo de cada paciente.

Acompañamos a nuestros pacientes, no sólo damos consejos de cómo dejar la cocaína, y les guiamos a lo largo de nuestro tratamiento hasta que esté preparado para manejarse ante las diferentes situaciones que la vida le presente de forma terapéutica y sin consumo.

Nuestra primera cita se orienta a la evaluación tu caso concreto e informarte sobre el tipo de tratamiento que requieres, siempre sin ningún coste ni compromiso.

Si lo deseas, puedes ayudar a otras personas a dejar la cocaína compartiendo este artículo.

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